martes, 31 de marzo de 2009

Otra Nota A Propósito Del Rescate Bancario En Estados Unidos



Bien es sabido que en fechas recientes el gobierno de los Estados Unidos ha puesto en marcha un plan para rescatar a los bancos de aquel país con el único propósito de reactivar los mecanismos de crédito, y así traer de nuevo a la vida a la maltratada economía norteamericana. En términos técnicos esto, a grandes rasgos, significa que el gobierno a partir de un fondo constituido por dinero de los contribuyentes (en realidad son dos, uno aprobado el año pasado de 700 billones de dólares, y otro aprobado hace algunas semanas de un aproximado de 1 trillón de dólares), adquirirá la deuda, es decir, comprará los activos tóxicos que los bancos tienen en sus hojas de balance, ya que estos no pueden ser vendidos debido a que sus precios están muy por debajo de lo que realmente debieran valer en condiciones de un mercado sin crisis. En términos económicos esto debiera significar que el gobierno tendría que tomar el control directo de las entidades financieras, o como erróneamente lo han llamado los estadounidenses: una nacionalización. Esto implicaria que al más puro estilo desarrollista, el gobierno tendría que decidir, mediante un rígido control, y una vez que los bancos hubiesen vendido todos sus activos malos, a quien prestar, cuanto prestar y para que prestar. Es decir, sería el vigilante de los créditos, y si, se estableciesen las reglas para las transacciones de títulos accionarios, sería el único capaz de tener control de las operaciones financieras en el país. Con esto, entre otras cosas, se regularían los mercados especulativos, se alentaría la banca de desarrollo, y se desapalancarían los mercados hipotecarios. Lo anterior implicaría implementar un nuevo marco institucional, con nuevas reglas de funcionamiento, con nuevos actores burocráticos y politicoeconómicos encargados de manejar el nuevo aparato institucional (Algo así como lo que paso con el New Deal después de la depresión de los 30’s); eso sería lo que muchos intelectuales, sobre todo keynesianos y otros tantos liberales estarían esperando que ocurriese. Sin embargo, las medidas que la administración de Obama esta tomando, están poniendo en duda, ya no la elaboración de un nuevo marco institucional, sino el propio mecanismo de rescate. En los detalles del último plan para comprar los “activos tóxicos” del sistema financiero resalta el “miedo” a que el gobierno tome control definitivo de los operarios bancarios. Al más puro estilo ortodoxo se propone que el sector privado, con un préstamo del casi 90% del fondo de dinero público (es decir, el inversor privado solo aportará de su dinero un 10% del precio del activo, pero poseerá el activo), adquiera los activos, que dicho esta de paso, se subastaran para que opere un cuasi-mecanismo de mercado, y para que estos recuperen su valor, es decir, se incremente su precio, los bancos puedan llevar sus hojas de balance al positivo, y de esta forma puedan volver a otorgar créditos. Si hay pérdidas en la compra-venta de estos activos tóxicos, las asumirá el gobierno ya que el inversor privado puede retirarse, y si hay ganancias, se repartirán entre el gobierno y el privado lo cual alentará a estos últimos a arriesgar su dinero. Este enmarañoso mecanismo, a grandes rasgos lo que busca es que el gobierno solo sea una especie de “facilitador” de dinero debido a que lo mantiene al margen de cualquier control accionario directo sobre cualquier banco grande. No se trastoca ninguna regla institucional, y en lo que respecta al sistema financiero se siguen respetando las mismas reglas de un mercado que funciona a partir de la esperanza de que las cosas mejoren. Pero en verdad, habría que preguntarse si las cosas con este “plan” en verdad van a mejorar. ¿Y que hay si no mejoran? Alguien le va a tener que explicar a la gente en que, cómo y para que se utilizó, y en última instancia, que pasó con su dinero. El estadounidense común y corriente tiende a desconfiar de su gobierno y pocas veces tiene muy claro como están funcionando las cosas. Lo que aun parece no quedarle claro a la ortodoxia económica (todavía enraizada en los niveles más altos de gobierno) es la necesidad de cambios institucionales, de nuevas reglas, de nuevas formas. El sistema las necesita, y estas coyunturas de crisis son expresión de que el capitalismo esta exigiendo cambios profundos que no solo se logran con la llegada de un presidente afroamericano-demócrata. Hasta ahora, al menos en cuanto a pensamiento económico se refiere, los únicos que están entendiendo bien esta necesidad son los Keynesianos. Si no, pregúntenle a Krugman y a tantos otros economistas estadounidenses que han dicho hasta el cansancio que la única vía para salir de la crisis es la nacionalización de la banca en adición a un fuerte déficit fiscal derivado de un fuerte gasto gubernamental en infraestructura (los 750 billones de dólares del programa de reactivación económica que se planean para inversión productiva y modernización escolar son mínimos comparados con los trillones destinados para rescatar al sistema bancario). Si nadie quiere poner en práctica esas opiniones por tildarlas de socialistas, solo les recuerdo una cosa. ¡Ya Despierten! ¡La guerra fría terminó hace más de 20 años!


P.D. No, no me olvido de que también todo esto representa la decadencia del sistema como lo conocemos hasta ahora, y que precisamente por eso las bases para transitar a otro sistema-mundo se hacen más visibles y evidentes…Pero por ahora, eso es harina de otro costal.


THE MAN IN BLACK

viernes, 27 de marzo de 2009

A propósito de las naciones violentas y drogadictas: el peligroso caso de EE.UU. y México.


A propósito de la violencia que sufrimos día con día y que protagoniza dramáticamente las diferentes emisiones, canales, frecuencias e imaginarios colectivos, me propongo hacer aquí un ejercicio simple de reflexión sobre el particular caso del narcotráfico, las acciones y relaciones que guardan o bien comparten tanto el gobierno mexicano –encabezado por el presidente Calderón- y las agencias de inteligencia y seguridad estadounidenses.

El problema es como bien entendemos ¡todo un problema! y uno muy delicado, de vital importancia para la seguridad interna y la salud social de toda la sociedad civil, en este caso como principal victima y afectada. El gobierno, los narcotraficantes y las agencias de seguridad, son pues, instituciones que operan y trabajan con una lógica muy distinta a la sociedad civil y su vida cotidiana.

El principal problema al que se enfrentan ambas naciones –tanto la norteamericana como la mexicana- es simple y parece ser que no quieren atacar al problema por ese frente, constituiría una fuerte crítica así mismos; una realidad que no quieren enfrentar varios actores sociales. El fenómeno del narcotráfico es un fenómeno propio del capitalismo, una encarnación de la ampliación de mercados, un cliente estupendo de los sistemas financieros y bancarios de todo el mundo, y claro esta, una representación estupenda de las relaciones sociales y culturales de la modernidad. Es cosa de dar un pequeño vistazo al caso del tabaco en Europa y su relación con las colonias de America, el comercio de éste, así como su expansión y sorprende aumento en el consumo, por lo menos desde el siglo XVIII. Éste es un buen ejemplo histórico que da pie a sus actuales extensiones más complejas y negativas.

El negocio, producción, distribución y popularización del narcotráfico, así como el consumo de drogas, es un éxito del capitalismo, en particular del modelo neoliberal: con su consecuente mercado libre, “autoregularización”, y baja regularización y supervisión por parte de las entidades estatales. Desde final de los años 70 hasta el día de hoy tenemos un aumento en el consumo de las drogas, tanto legales como ilegales. Las naciones ricas cosmopolitas tienen toda una cultura propia del consumo de éstas, los narcóticos son una representación simbólica para las culturas occidentales, representan su individualización, su secularidad y pragmatismo, son pues una extensión de la libertad que conquistaron a lo largo de varios siglos y que cuaja en la segunda mitad del siglo XX.

Pero el consumo y sus representaciones culturales no es lo que quiero recalcar aquí, mi argumento es que el problema del narcotráfico –en su sentido general- ha crecido a la par del capitalismo, es tan dinámico y eficiente como los ejemplos más habituales que nos enseñan en la escuela; como todo fenómeno tiene una dualidad tanto positiva como negativa, el narcotráfico es un aspecto negativo de la modernidad, del capitalismo, de la individualidad, de la libertad. Pero esta faceta negativa está profundamente vinculada a la sociedad y a los gobiernos. Durante muchos años represento un problema menor que ofreció ventajas de control de grupos rebeldes o que bien representaban una amenaza para el regimen y la gobernabilidad de muchas naciones, el narco fue incentivado en muchas partes del mundo, era también una fuente poderosa de financiamiento que poco a poco devino en lo que el día de hoy enfrentamos.

Lo oferta como la demanda de estos bienes ilegales es el problema, es decir, todo el problema en conjunto. EE.UU. tiende a observar únicamente el aspecto de la oferta, poco a poco va aceptando su parte demandante. Esto nos presenta una relación muy delicada entre ambas naciones, más aun porque las luchas más encarnizadas tienen lugar en la frontera común de ambas naciones y esto se ve empañado a causa de que el vecino país se caracteriza por un militarismo e intervencionismo agresivo y destructor. Si ambos gobiernos no trabajan juntos y respetan sus soberanías este tema puede ser arto peligroso para la paz y relaciones de ambos.

El empleo de grupos castrenses para combatir al narcotráfico es la única medida que ha dado resultados, el poder del ejército como último recurso de toda nación, ha hecho su labor en el ejercicio de la violencia. El problema que implica este insípido logro es el desgaste de las tropas, efectivos entrenados para acciones cualitativamente distintas y que téngase muy en cuenta, no están entrenadas para conflictos de larga duración en el tiempo, se presenta pues, como un problema latente. El que el ejercito incursiones constantemente con la población civil y haga las labores de policía y garante de la pax publica, si pax no paz, representa un asunto delicado en cuanto a las lógicas de operación de estas instituciones. El simple hecho que representa que el enemigo sea civil, ya de por si, pone en la mesa una serie de problemas importantes a ser tratados por los gobiernos, en particular con el mexicano.

Sumado al problema está la venta de armas, que es uno de los grandes negocios del mundo y en particular uno muy lucrativo para los Estados Unidos, el libre mercado ha puesto a disposición de muchos grupos criminales el acceso a armamento. Me refiero a la compra de armamento legal, ahora imaginemos la magnitud que tiene la venta de armas ilegales, ambos casos están muy bien representados en las zonas de conflicto en medio oriente y África, es el mejor ejemplo de la magnitud que tiene éste negocio, que ojo, es uno de los más legales y con más hoyos en cuanto a su regularización y comercialización en el mundo, en especial en países emergentes y pobres.

El problema del narcotráfico es un binomio entre violencia y mercado, con alcances legales e ilegales, no se puede aseverar que el narco es ilegal; es un fenómeno complejo y extendido, cuyas ramificaciones están en los límites de lo legal e ilegal, lo que comúnmente vemos en la TV y medios es el aspecto ilegal fetichizado. Del legal no se habla. Pero esta ahí, es un fuerte vínculo que sostiene al problema y su larga cadena de involucrados.

A qué me refiero con lo anterior, muy simple, el narcotráfico no son únicamente aquellos pintorescos hombres norteños con grandes sombreros, suburban y ahora Hummers; con pistolas lujosamente decoradas y atuendos extravagantes. No, son también aquellos hombres de negocios: banqueros, empresarios, políticos, etc.… todos esos hombres que en las escuelas privadas y también públicas nos dicen son el modelo a seguir, que son la representación del éxito. Son todos ellos, también narcotraficantes. ¿O todavía piensan que los narcotraficantes no conocen las bolsas de valores, los bancos, los sistemas financieros, los paraísos fiscales, los fondos de inversión, la creación de empresas, en fin, el lavado de dinero? aun creen que no leen a todos esos gurús de los negocios y el eficiente empleo de los capitales, ¿piensas que no tienen asesores graduados con honores? Ya no sólo son los abogados listillos, hay asesores financieros, economistas, politólogos, sociólogos, ex militares, policías y políticos –principalmente mandos medios-, todo un aparato intelectual y profesional en varios rubros que participa en el lucrativo negocio, no sólo es el tipo de barriada o sujetos agarrados de la calle y pobretones.

Asuntos como la extinción de dominio son buenos comienzos por combatir al narco, mucho mejores que el planteamiento de la legalización de ciertas drogas blandas, no por que no tengan argumentos afortunados y que vale la pena reflexionar; pero yo me opongo a la legalización. Por qué, simple, las instituciones gubernamentales y estatales no son capaces de enfrentar tales retos. Los funcionarios públicos en México no son capaces de manejar una empresa de este tipo, además de que hay buenos motivos oscuros la mayoría de ellos, por los cuales no se hará, aquellos que sostienen argumentos romántico-rituales-tradicionales del sentido común –que poco de común y menos sentido tienen- sobre las drogas son expresiones absurdas que no tienen seriedad, hay también partidos socialdemócratas que emplean estos argumentos con propósitos electoreros y sólo dan pena.

Una de las soluciones del problema, además del necesario y cuestionable enfrentamiento frontal contra el poder de fuego y combate del narco, es la rehabilitación y la prevención. Este es uno de los problemas que deberían jugar un papel más importante, un rol más activo con la sociedad civil, aquí especialmente es donde deberíamos cooperar con la vecina nación anglosajona, en éste aspecto principalmente, pues ellos tienen toda una experiencia previa y más afortunada que la mexicana, en esto se debe poner mayor énfasis en la cooperación bilateral para el combate. En particular México debe tomar acciones en materia penal, reestructurar el sistema penitenciario, dado que la población en las prisiones mexicanas tiene alrededor de un 80% de incidencia en el consumo drogas, es decir que de cada diez internos, ocho consumen drogas; un numero muy elevado y carecen de rehabilitación en este sentido; ya ni hablar de la nula integración a la sociedad al purgar condenas, problema que se suma de forma profunda al narcotráfico. Los programas de rehabilitación en México son muy insipientes y muy caros, la sociedad civil participa poco en ellos, es necesario que eso cambie pronto, con tanta urgencia como el combate militar y policíaco.

La prevención, en particular en los niños y menores de edad debe de contar con programas mixtos para el alejamiento, la comprensión del uso y abuso de sustancias. Un asunto también fuertemente ligado con la carencia de asociaciones civiles y la participación ciudadana, que se suma a los grandes problemas estructurales y democráticos en México.

Para finalizar, la cooperación de ambos países en términos bien delimitados y con responsabilidad conjunta, comprometida, sin ánimos electoreros, sin lucros privados entre funcionarios públicos; con la colaboración de los medios con incursiones menos sensacionalistas; con la incursión de la sociedad civil, tomada con mucha mas seriedad y compartiendo la responsabilidad, así como la necesaria disminución de la violencia o del alejamiento de la misma hacia la sociedad civil son acciones que se antojan necesarias.

Sin embargo esto es más complejo de lo que parece, hay en el medio mucho dinero, mucho poder e intereses que van más allá del ámbito particular de una nación. Hay en el medio estrategias gubernamentales del más alto nivel, necesidades de apropiación de territorios o influencia en los mismos, tanto militar, política y económica, que ponen en la línea muchos intereses de distintos grupos, pues en el narcotráfico participan y se ven involucradas una gran cantidad de personas de todas las áreas sociales. Como ultimo comentario en esta argumentación un tanto accidentada: la pobreza agudiza las dependencias, no hay que olvidar que el narcotráfico provee de empleos y sustento a muchas familias, no olvidemos que las distorsiones sociales y los desequilibrios anomicos tienen como detonante a la pobreza y la injusticia; los liberadores de esas tensiones y pulsiones que se generan en éstos contextos son la violencia y la drogas.

Hay que reflexionar profundamente sobre el tema, conservar una posición crítica y propositiva.

INKEN DEAN.





viernes, 6 de marzo de 2009

El Desarrollo de los Seres Humanos



Y fue así que Galtung me dijo:


- La forma de consagrar su poder a los ojos de todos y así preservarlo en el tiempo fue a través del incesto, contra las relaciones sexuales.
Yo no supe que hacer, me sorprendí de una forma poco habitual. Y después me dijo:
- Si, las relaciones entre padres e hijas y madres e hijos preservan la distorsión social entre arriba y abajo.
- Y el tercer tipo incestual, contra la relación sexual entre hijo e hija, les sirve para monopolizar esta interacción horizontal por la cúspide del sistema.
Me costo entender aquella lógica tan poco convencional, pero cerro diciéndome:
- A ésto le añaden el tabú contra las relaciones sexuales entre padre e hijo y madre e hija, de naturaleza a la vez anti-incesto y anti-homosexualidad, preservado también la distorsión entre las dos clases en el sistema familiar.
Quede horrorizada de aquella violencia que se levanta conforme la estructura de los de arriba crece.

Corrí luego a refugiarme a los brazos de mi padre amante.

Audrey la Virgen Suicida.

lunes, 2 de marzo de 2009

El Arlequín del Novus Burgus y el Hazmerreír del Pueblo



Parece ser que los actores más representativos o al menos los que tienen el mayor poder y visibilidad, ya sea através de los medios de comunicación, las arenas políticas, la gran empresa o en su representación más solemne como hombres de negocios, así como de los intelectuales orgánicos y los de menor envergadura; no parecen apreciar o entender lo que un instituto electoral, que en el caso mexicano es un instituto ciudadano, vale y por lo tanto representa para la democracia.

Los ánimos democráticos y electorales que vivieron los mexicanos hace cuestión de algunos años, ese transitar de un régimen autoritario a uno democrático, ha perdido valía, ha perdido vigencia o novedad. El pasado inmediato ha quedado atrás, las luchas, la retórica, los esfuerzos y el anhelo de que un organismo que velara por la rectitud y legitimidad de las contiendas electorales en un país con un pasado cuestionable y poco democrático, quedo atrás, medio olvidado dirían algunos estudiantes.

Es verdad que dicho instituto se formo con muchas carecías, con ciertos candados y limitaciones que un proceso de liberalización contempla al menos en la teoría, y es que el instituto no es tan libre, ni tan ciudadano, no tiene esa neutralidad y apego al buen ejercicio objetivo que significaría una justa, en este caso electoral y política.

La política sin duda es una expresión emocional y temperamental, en este país se ha abierto paso por incontables recovecos y entramados siempre originales e inesperados, no se ha caracterizado por un ejercicio legal, justo y acorde al espíritu de libertad y honestidad republicano que concentra su constitución.

Es en verdad muy triste y lamentable que un instituto ciudadano como el IFE se haya convertido en el arlequín de los poderosos, un instituto joven en proceso de consolidación, el día de hoy parece enfermo. Y es que el instituto se ha visto en envuelto en una serie de escándalos y situaciones que le restan legitimidad, en el espacio que debería ser el más importante dada su labor, y es que debe ser un instituto pulcro y que proyecte seriedad, que goce de la legitimidad, de la credibilidad de la sociedad en general.

Ha sucedido que una serie de pandillas que hasta hace al menos un sexenio se llenaban la boca con atracones de democracia y transparencia, un espíritu de libertad y jubilo, un claro deseo de ser los fieles apoyos del instituto como una expresión real de democracia en este país, al día de hoy éstos se encuentren destripándolo y desprestigiándolo. Me refiero particularmente a los medios de comunicación que se han encargado de tomarle la medida, de exponer y desprestigiar la imagen del IFE, olvidaron pronto su discurso de democracia, de libertar de expresión, de profundo deseo de que las cosas cambiaran en este país, pues bien, se cumplió lo que deseaban, las cosas cambiaron a favor de estos monstruos que se asumen como la voz del pueblo pobre e ignorante, hacen de la apatía y el desinterés de la sociedad la voz que ha de salir avante mediante las imágenes relucientes y extravagantes que la televisión proyecta. Ya no necesitan más al instituto, es en cambio, un obstáculo en su hambre capitalista que poco de democrático tiene en su particular caso.

Por otro lado los legisladores y gallardos políticos que contenidos en sus partidos políticos y su adscripción al grupo olvidan que son funcionarios públicos. La lucha encarnizada por tomar el control del Estado y su aparato coercitivo, de conservar sus negocios y privilegios obscenos, han manipulado al IFE, desde la sociedad civil, pasando por los representantes políticos han arreglado las cosas para que el instituto no obstaculice su labor, la cual es conservarse como una clase opulenta e indolente. Los intelectuales poco han hecho para denunciar el desprestigio y la grave situación en la que se encuentra el IFE y la democracia, o el poquito de democracia que podemos tener a partir del ejercicio de instituciones ciudadanas. La anécdota de lo sucedido con los spots de los partidos políticos, las riñas banales y mañosas a las que torpemente se ha enfrentado el IFE lo han dejado muy mal parado.

La sociedad civil o el pueblo mexicano, que es un poco miope y un poco torpe, poco le interesa el instituto y mucho le incomoda que su programa o evento deportivo favorito se vea interferido por los spots de los partidos políticos que dicho sea de paso, son propaganda mal hecha y exhibida de modo que se trivializa completamente su sentido y llega a ser desesperante el modo de su exhibición. Deja ver la percepción que los partidos políticos tienen de los mexicanos, los piensan imbéciles y sólo con bolitas y palitos; niñitas y retórica pendeja de “si no lo tienes que te lo paguen” o de “antes eras un jodido, hoy ya no lo eres”; de que con un líder carismático o un abusador del pasado estaríamos mejor, de cómo los mexicanos entienden la política de forma tan pobre, así lo piensan, y así insultan a los votantes. Estos sujetos han valorado al IFE de forma negativa, lo han convertido en una herramienta para sus negocios.

Han llegado a la dirección del instituto personajes oscuros o de dudosa calidad ética. El último escándalo, sobre el aumento de salarios millonarios sólo deja ver la orquestación de un plan de desprestigio y dirección torpe e incompetente que lleva el instituto. O de qué sirven todos esos consejeros con títulos y grados pomposos que otorga la academia, tanto nacional como extranjera, parecen todos muy cómodos con sus sueldos millonarios y no es sólo la cantidad la que es obscena sino el planteamiento de los responsables sobre el asunto y escudándose bajo el argumento imbecil de “es constitucional”. No sólo deja en pésima apariencia al cuerpo que labora en el instituto –que habrá gente honorable- sino que descubre otra de las verdades incomodas de la clase en el poder y particularmente la que tiene que ver con la justicia y el derecho que de igual manera reciben sueldos no honerosos, no millonarios, insultantes, cobran como los mejores y trabajan como los más mediocres.

Con esos gastos estratégicos, esos planes contra la pobreza, esas políticas publicas brillantes y el papel de los institutos ciudadanos desprestigiándose cada día más por aquellos que hasta hace unos años mamaban y pregonaban democracia ¿ Planeamos salir del pantano en que se encuentra el país, atascado por estos funcionarios mercenarios? ¿De ese modo el gobierno del presidente trabaja y mantiene contacto y comunicación con los otros poderes? Por eso entre tanto escándalo y show patético que se exhibe a diario en los medios de comunicación masivos y poco responsables, el narcotráfico trabaja sin problemas, por esta clase de situaciones lamentables, el crimen en este país crece y se diversifica. Ellos si aprendieron de las lecciones que el libre mercado les ofreció y sobre todo mantienen una excelente comunicación entre sus órganos, lastima que todos estos son criminales y asesinan sin el menor miramiento.

Recuperemos los institutos ciudadanos, es una de las formas más humildes de mantener vestigios de democracia y buen gobierno, son las pequeñas cosas que no deben significar sacrificios para una sociedad y si un orgullo. De otro modo los ciudadanos, el pueblo, la sociedad civil, tienen el gobierno que se merece.

INKEN DEAN.

lunes, 23 de febrero de 2009

¿Hollywood?...No, ¡Bollywood!


Parece que este año, al menos en los Estados Unidos, es el año de las first-time ever; Primero Obama, y ahora, por raro que parezca, los Oscares. Lo digo porque por primera vez una película de extracción india resulta la absoluta ganadora en el tan controvertido y millonario mercado cinematográfico estadounidense. Se trata de la entrega titulada “Slumdog Millionaire” del director inglés Danny Boyle (Trainspotting, 1999) y del co-director indio Loveleen Tandan; filme que en la última edición de los premios Oscar, logró arrebatar para si 8 estatuillas doradas, incluidas mejor película, mejor director, mejor guión adaptado (el script original es de una novela del también escritor indio Vikas Swarup), mejor edición, y mejor música, entre otros premios. 

A grandes rasgos, la historia se centra en Jamal, Salim y Latika, un par de hermanos y una niña, cuya vida se desarrolla en los barrios pobres de la ciudad de Mumbai (antiguamente conocida como Bombay), y cuya relación va cambiando a medida que la India se transforma económicamente de un país sumido en la miseria a una de las más prominentes “economías emergentes” del siglo XXI, en las cuáles, el desarrollo de software, y el sector servicios se vuelven los elementos constitutivos de la estructura económica. De correr entre la basura, y mendigar profesionalmente por las calles de Mumbai, los niños de pronto se encuentran, ya en su juventud, inmersos en una ciudad que erige un gran distrito financiero y departamentos de lujo, en donde antes solo abundaba la basura y la porquería. Es en este contexto donde surge la parte nodal de la trama, en la cual una historia de amor cobra vida cuando Jamal, uno de los hermanos decide participar en la versión india del concurso inglés de nombre “Who Wants To Be A Millionare” (en el cual a los participantes les son hechas una serie de preguntas atípicas con el fin de obtener como premio final algunos millones de rupias), con el simple propósito de recuperar a Latika, su amor de la niñez, a quien ha estado buscando por todo Mumbai después de haberla perdido tratando de huir de un explotador infantil. Jamal, al estar sentado frente al arrogante presentador del show y a medida que avanza este, se topa con que casualmente sabe cada una de las respuestas de las preguntas que le son hechas. Esta casualidad es presentada en el celuloide mediante flashbacks de su niñez, que hacen recordar a Jamal situaciones en las cuales se esclarece el porque de lo acertado de las respuestas. Al final, y después de un intrincado desenlace, se resuelve la historia a favor del principal, y al más puro estilo de los filmes de Bollywood, con todo el elenco de la película bailando al compás del bhangra, son exhibidos los créditos finales. (Bollywood es como se le conoce a la industria cinematográfica de la India, que dicho esta de paso decir, es la industria cinematográfica que más películas produce por año).

Más allá de la historia, de los valores que esta aporta y del valor cinematográfico de la misma, “Slumdog Millionaire” (“Quisiera Ser Millonario”, o “De Pobre A Millonario” como los excelsos traductores de películas en México le han puesto, pero que cuya correcta, o más adecuada traducción seria algo así como: “Paupérrimo” Millonario) representa así la posible culminación cinematográfica para una industria que lleva años y años haciendo películas. Si bien esta entrega fílmica no es completamente de extracción india, ya que el director principal es británico (muy a pesar de una gran mayoría de gente en la India que ha repudiado el filme acusándolo de tendencioso), además de que es apoyada por dos estudios norteamericanos (es por eso que entro a competir por el oscar), puede decirse que la inspiración es el propio cine indio y su escala de valores éticos y morales (el héroe del barrio, gangsters de ghetto, y la conquista amorosa de una doncella), además de que el 80% de la historia esta hablada en hindi, y más aún, el 100% de actores, camarógrafos, editores, y mezcladores de audio provienen de Bollywood. 

El triunfo de esta película es un caso extraordinario sobre todo de acuerdo al contexto de películas contra las cuales le toco competir. La gran rival, por decirlo así, era la que todo mundo pensó, sería la gran ganadora: “The Curious Case Of Benjamin Button” (14 nominaciones), protagonizada por Brad Pitt, con millones de dólares gastados en efectos digitales, y con una historia de esas que solo Hollywood sabe hacer; Una apasionada trama de amor, escenografías y locaciones que tras el espejo muestran y hacen remembranza histórica del ascenso de Estados Unidos como potencia mundial, una “lección de vida y de valores” a través de un personaje “curioso” que intenta tocar el corazón del espectador, y una duración de casi 3 horas que recuerda otros capítulos épicos del celuloide estadounidense como “Forrest Gump”. Es decir, y tal y como lo auguraron nuestros “críticos” de cine y algunos otros tantos, con todos los elementos necesarios para otra noche épica estilo Titanic. Esta vez, no fue así. El que “Slumdog Millionaire” haya arrasado con las nominaciones resulta algo que, al menos en mi memoria, no había ocurrido en los Oscares. Nunca antes una película de un país del capitalismo no-desarrollado había arrasado de tal forma una entrega de premios en el Mainstream. Nunca. Y más aun, con una historia bien contada, sencilla, y con un presupuesto que no tiene números Hollywood: Solo 15 millones de dólares (solo para darse una idea, “Titanic” costó alrededor de 200 millones de dólares, y su competidora más cercana, “The Curious Case Of Benjamin Button” costó 160 millones). El resultado es impactante si tomamos en cuenta estas cifras, y más aún, si tomamos en cuenta que en términos de negocios, en Hollywood 160 millones de dólares son cifra “le-apuesto-al-oscar”; de manera que, perder contra una película de presupuesto 10 veces menor, no puede representar otra cosa más que: ¿Malos Negocios? (“The Curious Case Of Benjamin Button” solo obtuvo 3 estatuillas, y solo las referentes a aspectos técnicos). Solo para rematar y para dejar pensando: con un presupuesto de 15 millones de dólares, “Slumdog Millionaire”, ya ha rebasado el billón en ganancias recaudadas más lo que falta: ¿Buenos Negocios?

Con esta premiación, quizá sea esta una lección que le dio la propia academia a su millonaria industria de que el buen cine (y las buenas ganancias) se pueden hacer no siempre con tantos recursos tanto técnicos (a comparación de la intrincada tecnología que se utilizó en “The Curious Case Of Benjamin Button” para hacer lucir a Brad Pitt como un anciano de cuerpo pequeño, algunas tomas de “Slumdog Millionaire” fueron hechas con cámaras digitales) como dinerarios. Quizá también, quepa plantear que dentro de los Estados Unidos, y a raíz de toda esta debacle económica y moral que están sufriendo, se están planteando que no solo ellos merecen reconocimientos cinematográficos, que no solo ellos hacen “el cine”, y que no solo ellos son la potencia cinematográfica. Podrán los oscares seguir siendo una oda al imperialismo norteamericano, pero solo esta vez, solo esta vez, (y esperemos que otras tantas más), se logró mostrar que dentro de los propios limites del imperio, también se saben reconocer historias sencillas, bien contadas, honestas, y que hasta generan dinero… (Después de todo, la ganancia es el motor de este sistema). Por “honesto” y “bien contado” como elementos de una buena historia, no me refiero al extremismo de la exquisitez de algunos tantos que consideran “el buen cine”, a aquel de autor, a aquel que se hace con migas de presupuesto y con fines única y exclusivamente artísticos, claro, ese también es buen cine, pero esa es harina de otro costal, y eso nos lleva a otro debate que nada tiene que ver con los oscares puesto que no forma parte de su dinámica. Este reconocimiento a las buenas historias, al cine no pretencioso, a los productos de calidad y honestos, no es la primera vez que sucede en los oscares, tampoco podemos caer en el extremismo y decir que en estos solo se premian porquerías y que el único motivo de su existencia es ganar dinero; Tenemos dignos ejemplos como “Citizen Kane”, “Apocalypse Now”, “The Godfather”, entre muchas otras, la realidad es mas compleja de lo que aparenta. La valía, lo digno, y hasta lo curioso de ver en esta ocasión es que en esa lista de “mejores”, la academia, y por consecuencia el imperio, de pronto se acordaron de que en un lugar lejano, y raro, también hay candidatos para llenar “su lista”…Discutible o no, esta vez fue Bollywood y no Hollywood. Sin duda, algo esta cambiando en el Mainstream…
THE MAN IN BLACK

viernes, 13 de febrero de 2009

Nacionalización y Estatización; A propósito del rescate bancario en Estados Unidos

A continuación, se publica una entrada de el blog "Economix" que aparece en la edicion del dia 12 de Febrero del New York Times, y que trata sobre la presunta nacionalización de la banca en Estados Unidos. Lineas más abajo, se agrega un comentario que hice, con respecto al tema y que me parece pertinente compartir aquí. Por obvias razones, el contenido esta en ingles.

El blog cita lo siguiente:

Dr. Doom’s Case for Nationalizing Banks

By DealBook

From our colleagues at DealBook:


Washington has already turned to a Plan B for rescuing the nation’s banks, but Nouriel Roubini, the bearish economics professor sometimes referred to as Dr. Doom, thinks it is time for Plan N.

That’s N for nationalization of the banking industry, which Mr. Roubini, of New York University’s Stern School, argues may be the best option for the United States, and for Britain as well.

One of the concerns weighing on bank stocks recently has been the prospect of being nationalized; Bank of America’s chief executive, Kenneth Lewis, recently dismissed speculation that his bank would be nationalized as "absurd".

A continuación se citan los comentarios:

It will happen, but only after we try the Geithner plan first and then only when we call it something other than ‘nationalization’. To the uneducated public, that is almost as bad as socialized medicine.
— scott

Why can’t we look into Pandit’s idea (Citigroup)? Buy the assets at some inflated value, then clawback the profits from the banks a few years later when the economy recovers. Basically, we’re giving the banks capital, allowing the banks to defer their losses and pay them off over time. And by then the assets may not be as worthless as they are today, especially if they do a cramdown or something to reduce foreclosures.
— Dr. Dude

Por último, cito mi comentario:

First of all, i think there's a whole misuderstanding about the concept of nationalization. That confusion leads to wrong debates. Lets explain. If american bank system were in hands of foreigners, for example, mexican bankers, and, this banks were in a bad-assets trouble situation (as the current bank system in america is); Then, a "factible" solution would be the "nationalization", which means, a change of propiety from mexican bankers to american bakers (that not necessarly means shift from a private to a public bank system, and furthermore, the banks still remain in private hands); But now nationalization its not the solution because american bank system still in hands of american bankers. In the other hand, given the current trouble in the bank system, understanding what really means a "nationalization", and analizyng the solutions of put the economy in march again, a "real" solution is the "statization" (not a nationalization). A statization means making public the private debt. So, this case its totally different from a nationalization just because the property of the debt shift from private hands (banks in trouble) to public hands (taxpayer money). A statization of the debt doesn't mean socialismus, its just a mechanism that capitalist economies uses for re-establish the general conditions of rentability (which means re-launch credit markets, once the banks are clean), and its associated to keynesian economic policies. So, the real debate should go around in which will be the rules or the terms for a statization of the banking system, and this debate should leave behind the phantoms that surround every american mind that state intervention means socialismus.

THE MAN IN BLACK


lunes, 2 de febrero de 2009

El Pastoreo de los Corderos (2ª parte)


El presente es una reflexión sobre dos temas que tienen pertinencia en la realidad nacional mexicana, hablo de las elecciones de representantes políticos que tienen lugar en estas fechas y sobre la constante y creciente violencia que tiene lugar en todo el territorio, así como dentro de los distintos medios de comunicación.

Actualmente, consecuente con la fase histórica en la cual vivimos, donde expresión de ella es la globalización y parte de la misma tiene que ver con la necesidad imperiosa de comunicación, tanto de información como de capitales. Los medios de comunicación están fuertemente asociados a la necesidad de conducir informaciones y comunicar capitales de todo tipo. Es su negocio, es su fundamento en la actualidad. En base a esa necesidad y esa fundamentación las distintas cadenas televisivas, periódicos, publicación electrónicas y editoriales se ven en la necesidad de manipular la información de tal modo que se ajuste a por lo menos tres elementos: que la información transmitida posibilite el lucro y reproducción capital; que la información sea lo suficientemente atractiva, dinámica, sintetizada y accesible para crear una dependencia a la misma y por ultimo que se ajuste a una pretendida neutralidad u objetividad que legitime su emisión de contenidos.

Estos tres elementos no empatan o se ajustan unos con otros, en muchas ocasiones entran en franca contradicción pues el ejercicio profesional y objetivo del periodismo choca con la necesidad sensacionalista de hacer atractiva una información. sí ésta no se integra rápidamente a los consumos populares deja de ser una oportunidad de lucro de la cual depende el negocio que son los medios. Es por eso que hay toda una gama de actores sociales en esta dimensión que lo hacen de mejor o peor manera. Hay que ser, pues, inteligentes y creativos, adquirir objetivos éticos; formas que concilien no sólo el aspecto lucrativo y espectacular, sino el profesional y objetivo, serio y sobrio.

Actualmente en México vemos un ejercicio periodístico carente de profesionalismo, seriedad, rigurosidad y veracidad; por otro lado, podemos observar que el profesionalismo salta a la vista en un aspecto negativo de éste, se han hecho profesionales para producir noticias Express, con cierta calidad en sus formas, con diseños llamativos, gráficos vistosos y animaciones que hacen el producto encantador, en esto cumplen bien, y digo bien pues cumplen con cierta formalidad; aquí el problema de gravedad son los contenidos, la manipulación de la información así como su coherencia, éstos son los grandes perdedores. Este problema lo encontramos principalmente exhibido en los noticieros de las dos grandes cadenas televisivas de México: Televisa y Tv Azteca, así como sus portales de información electrónica.

Hablaré particularmente de éstos, no es que en los periódicos o el radio no se encuentre el problema, pero dado que la televisión es el principal medio de acceso a la información, así como el medio que más penetra e influye en la población. Para éste particular caso me centrare en la dimensión de lo noticioso y del análisis, por ser la parte del negocio que supuestamente guarda mayor seriedad, pues hablar de la programación habitual en espectáculos, programas, series, telenovelas y contenidos para niños es un tema arto doloroso y penoso para el ciudadano promedio.

En México existen alianzas por demás extrañas y ventajosas, entre ellas actores sociales y políticos que desdoblan su función, su personalidad, con el proposito de pactar y obtener beneficios personales que van desde lo más oscuro hasta lo más banal. La clase política tiene pactos con la clase empresarial, los partidos políticos la tienen con la clase política y los empresarios; el gran capital la tiene con la clase en el poder, el gran capital así como la clase empresarial también tienen sus alianzas y agendas programáticas; ni que decir de los grupos criminales desde los de mayor envergadura hasta los criminales de medio pelo, tanto con la clase política, los partidos políticos y ciertos hombres de negocios estan asociados de algun modo con estos actores oscuros. El asunto aquí es cómo las hacen coincidir -agendas- y cómo agrupan sus prioridades, así como el ejercicio de sus acciones para salir beneficiados, todos estos beneficios a costillas de una población que desde hace poco más de dos décadas se empobrece cada día más y encuentra sus derechos más básicos amenazados.

Entre otros de los graves problemas que atraviesa la población mexicana desde hace dos décadas esta un decaimiento en la calidad y el nivel de educación; desde los niveles básicos -para el groso de la población-; el sistema educativo ha sido transformado en un pesado sector cuya prioridad elemental y fundacional, su razón de ser y ethos como institución es lo que menor importancia recibe. Se ha caído en una lógica mercantil, en una trinchera de conflictos políticos y sindicales que han contribuido a la degradación educacional. Lo anterior plantea un escenario donde la población mexicana queda con mayor vulnerabilidad, es propensa -con mayor facilidad- a los engaños y la cooptación clientelar de los actores políticos antes mencionados, son pues, blancos expuestos al chantaje, engaños y explotación de clases y grupos bien organizados.

Pero entre toda esta trama de relaciones y alianzas, en esta monstruosidad, éste ser que reúne los aspectos más deleznables de una sociedad, dentro de éste artificio negativo, los medios de comunicación juegan la vez de voz, de capacidad comunicativa; un sistema comunicativo eficaz para sus propósitos o por lo menos es el proyector de todas estas imágenes y discursos. Es un distribuidor, un comunicador eficaz, una herramienta de propaganda y vulgarización efectiva.

Dos ejemplos de lo que expongo son los spots o las baterías de propaganda político-electoral que el Instituto Federal Electoral (IFE) ampara y ordena se transmitan de manera obligatoria en las sintonías televisivas nacionales. Como algunos saben hubo un conjunto de reformas en materia electoral que impiden la compra-venta de tiempo al aire para motivos políticos-electorales, esta restringido este espacio y tiempo propagandístico a los partidos políticos bajo la supervisión del IFE, esto significo un golpe a las gordas carteras del oligopolio televisivo y radiofónico de este país. Así que los jueces y opinadotes máximos de los medios, levantaron una campaña de reclamo al respecto. Se entregaron los spots políticos, las televisoras debían incluirlos entre sus programaciones, a esto, buscaron los momentos menos oportunos para transmitir dicha propaganda política, la medida es simple: insertar los mencionados spots dentro de las audiencias y programas más populares, que ejercen una mayor pasión y alienación de los televidentes, la medida tiene como propósito violentar a las audiencias y emitir un mensaje de descalificación, para las referidas reformas electorales por parte de los -como ellos se llaman- industriales de la radio y la television.

Los culpables según argumentan los medios, son el IFE y los políticos, pero la culpa aquí es compartida; el gran perdedor de todo esto es el mismo IFE. Los medios podían transmitir dicha propaganda en espacios bien pensados y con el propósito de exponer el discurso político de los distintos partidos políticos de una manera más adecuada y menos agresiva. Los políticos, entendidos como los representantes nacionales, pudieron encontrar mejores modos de restringir y equilibrar la competencia, así como de limitar el negocio y hacer menos costosas las campañas políticas que en México ( que son tan o más caras que las europeas, ni hablar de los salarios de los servidores públicos). Lo grave aquí y sin duda penoso por la importancia que tiene y debe jugar un instituto electoral -que vigila y controla la competencia política, ademas de que es vital para la democracia-, es que pierde legitimidad ante una población mayormente desinformada, mal informada en el mejor de los casos y con una educación que se presenta preocupante. Los medios legitimadores de todo, emiten opiniones que ayudan a esta deslegitimación del IFE, pues la cultura política de la sociedad mexicana es volátil y poco participativa, no es critica, los valores que integran lo político son ambiguos, así que la valoración de los ciudadanos mexicanos con todo lo que se relacione con la política no tiene la mejor opinión o estima por parte de los mismos.

Por otro lado el sistema político, más éste sistema que se identifica con lo democrático en una transición reciente y no consolidada como es el caso de México, debe proteger a sus instituciones ciudadanas con mayor eficacia, no exponerlas de formas vergonzosas o hacer dudar de su labor como institutos ciudadanos. Pero desafortunadamente la percepción popular no otorgara su estima al IFE, perderá confianza y simpatía a causa de asuntos tan banales como la interrupción de una telenovela o un partido de futbol, por spots de partidos políticos que tampoco cuentan con la mejor dirección y contenidos deseables.

Otro de estos ejemplos que mencione lineas arriba es la constante y creciente violencia; la criminalidad que se da en el país, así como la extensa exposición de todo esto en los medios. Tenemos un gran problema entre las manos, toda la sociedad tiene que ser participe de la solución, existe un problema de seguridad nacional en el que están involucrados los principales actores políticos del Estado, así como sus grupos y corporaciones de seguridad tanto policiales como castrenses. Tenemos agrupaciones delictivas con redes operacionales, algunas internacionales. Situaciones que se han agravado por la creciente pobreza y un sexenio previo al actual con una de las peores administraciones. El ejercicio nulo en los utimos años y la incubación de relaciones y complicidades criminales, han florecido en la actualidad. Los principales problemas: la pobreza, el narcotráfico, los secuestros y el robo. Son miles de asesinatos, expuestos de las maneras más dramáticas, las autoridades inmediatas y responsables son expuestas en toda su ignorancia o incompetencia, los grandes políticos se escudan en interminables planteamientos demagógicos, sofismos que no conducen a soluciones concretas y peor aun, creíbles.

En vez de pensar y demandar solución interna, esperamos que el nuevo y flamante presidente de la vecina nación Americana nos solucionará el problema, como dicen por ahí “nos va ir mejor con Obama” pensamos que con él se regularizará, crecera el envío de remesas de los Estados Unidos. Que obteniendo regularizaciones y reformas migratorias nos ira mejor, pues así tendremos más remesas; es triste la situación, es dramático que las remesas signifiquen la mejora cualitativa y eso de forma marginal para la población mexicana, pues no hace más que reproducir un ciclo de pobreza y marginación, pues para que las remesas signifiquen una mejora en la calidad de vida de las familias que las reciben tendríamos que conservar las mismas condiciones de pobreza, para que un dólar signifique una mejora o sea marginalmente beneficioso las condiciones de pobreza deben continuar. Tampoco es gracioso que la fuerza de trabajo tenga que irse y desestructure regiones completas, que los profesionales que son formados en las universidades publicas, instruidos con el dinero de los contribuyentes se vayan al extranjero porque ahí pagan mejor, aquí no tienen la capacidad de desarrollar proyectos útiles para sus comunidades, peor aun, que ni quiera exista desde la formación media superior la conciencia de que su formación tiene como propósito la mejora y el desarrollo de su comunidad asi como de su sociedad. Los estudiantes en este país piensan que su educación esta libre de responsabilidad: moral, ética, que es un gasto y ellos la pagan.

En México las cosas no marchan bien, la identidad pragmática y utilitarista que los medios se encargan de cultivar e incentivar, las realidades expuestas por parcialidades confusas, los falsos discursos de moral, valores y ética con los que disfrazan sus lucrativos negocios han conducido a una problemática grave; donde los medios de comunicación han adoptado o han creído ser la conciencia y voz del pueblo. Ellos dictan sentencia, opinan y juzgan con la bandera autoimpuesta de “la voz del pueblo”. Desafortunadamente buena parte de la población ha creído tal cosa, ha asumido las opiniones emitidas por sus comunicólogos y periodistas como suyas, hace extensivo el reclamo de los capitalistas de la comunicación como propios, cualquier cosa que ese beneficio signifique. Todo por qué, –en parte- su transmisión deportiva se vio interrumpida por un instituto que debe velar por una parte importante de la democracia; por qué, la telenovela se vio cortada por un spot de algún partido político donde posiblemente aparece una de las encueratrices de la televisión, de las cuales ellos mismos mandaron mensajitos para salvarla de la expulsión de un programa televisivo.

La violencia se hace presente en muchas dimensiones. La delincuencia ha crecido y ha corrompido a los que deben cuidarnos, pues a ellos no los cuidan quien deberían hacerlo. La lógica capitalista de libre mercado y libertinaje a diestra y siniestra han contribuido para hacer de toda expresión social una expresión de lucro e instrumentalismo vil y burdo. Todo ello es expuesto por la televisión, que confunde la libertad con un juego macabro y ventajoso de showbinismo mediático que sólo expone lo superfluo, lo celebra como los grandes valores y ética profesional.

La comunicación es el denominador de nuestro tiempo, es por ello que las formas y principalmente los contenidos han de ser analizados por todos, hay que guardar una posición crítica, ser flexibles, pero no irresponsables. Ser intolerantes con el uso de los medios masivos de comunicación como un vil y ventajoso negocio para explotar y tendenciar a la sociedad. Problemas como los que enfrenta la democracia, así como la creciente criminalidad y violencia son abonados con las practicas irresponsables de muchos consorcios mediáticos.

INKEN DEAN.