domingo, 12 de septiembre de 2010

FIESTAS PATRIAS



FIESTAS PATRIAS

Carta recibida en las oficinas editoriales de CCTC.



Esos ladronzuelos con retorica neoliberal y costumbres tecnocráticas, andan muy orondos por las calles con su ideología pequeño burguesa a cuestas. Dictan fiestas nacionales según su modo de entender la nación, ellos dicen cómo ha de ser, cómo ha de sonar, qué ha de decirse, a quienes habrá de honrarse. Pero las expresiones reales o si se quiere verdaderas del pueblo no son tomadas en cuenta, en todo caso la construcción de esta joven nación moderna no tiene claro su conjunto de identidades nacionales. Lo que podría entenderse como tal en una alegre y mal seleccionada –por no decir impuesta- puesta caleidoscópica de reegeton, rock de mal gusto de ochentas, colores brillantes, mercancías chinas, promesas de riqueza occidentales, pa pronto, cuentas de vidrio a cambio de lingotes de oro. El lingote no sólo es nuestra moneda y nuestra riqueza que esconde en su valor y valía en el trabajo del pueblo, no, no es sólo eso, el lingote representa la corporeidad del pueblo, de la broza, del peladaje, de lumpen, del proletariado, de la perrada. Esos son los lingotes de oro que hemos cambiado por cuentas de vidrio y espejitos octagonales de la “buena suerte”.


A DIOS gracias por la ignorancia que imprimes en nosotros a través de tus representantes. A la paloma de la paz y la laicidad, un entrañable abrazo pues tus políticos, demagogos, hombres de retorica –cada vez más corriente y con pocos dotes de orador- nos hacen el acto de ilusionista, cada vez más costoso, pero “bueno” lo creemos, pues en algo debemos de creer, lástima que le creemos a puro pendejo y prostituta, si, unos salen en la tele, otros en canal congreso, otros tantos locucionan, pero yo a los que más les doy gracias, de esas que empuñan una espada –como la de Damocles-. Es a nuestra bendita iglesia y padres de familia, a ellos gracias por la infinita ignorancia con la que han formado a un pueblo en la modernidad tardia.



La Abuela Horkheimer


lunes, 26 de abril de 2010

De Arizona y la Ley SB1070 a las Expresiones de Racismo y Discriminación Contemporáneas



Durante los últimos días ha habido una acalorada discusión en varias arenas de los Estados Unidos de América y su vecino inmediato del sur del continente, desde la política, la sociedad civil, organizaciones de derechos humanos y civiles, entre muchas otras. El tema tan controversial que ha suscitado la preocupación de muchos es la ley promulgada en Arizona conocida como la SB1070, la cual a grandes rasgos permite a las autoridades y agencias de carácter policial detener en caso de existir una duda razonable sobre el estatus migratorio de cualquier persona, así como el emplear, albergar y ayudar a cruzar o transportar extranjeros (illegal aliens) en el estado y divisiones políticas de aquella entidad sureña.



El presidente Obama ha calificado tal ley de irresponsable y ha dejado caer sobre ésta un halo de ilegalidad. No únicamente el presidente ha manifestado tal aseveración, variedad de organizaciones civiles, profesionales y grupos políticos, inclusive los propios a la administración política de Arizona se han promulgado en contra. Ha habido una gran movilización de medios, manifestaciones y opiniones de rechazo, así como de apoyo a esta ley.



Y no es para menos que exista esta preocupación, es una medida política con un tinte racista. Pues desde los atentados del 11 de septiembre del 2001 ha habido toda una discusión y restructuraciones del estatus, así como de las medidas de seguridad migratoria en los Estados Unidos con motivo de reforzar, eficientizar y desarrollar sus sistemas de seguridad nacional. En particular esta ley es una extensión de lo que se conoce The U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) impulsada y legitimada por una de sus celebres agencias conocida como el Departamento de Seguridad Nacional (the Department of Homeland Security). ICE fue creada en Marzo del 2003 con el propósito de definir legalmente ciertas categorías y escenarios “probables” en los cuales la seguridad de los EE.UU. pudiese ser violada o vulnerada (nunca es clara su retorica pragmática). Arizona previamente ya contaba con intentos semejantes de establecer restricciones y cercos legales para la inmigración ilegal –preferiría llamar irregular-; en 2007 promulgo: Legal Arizona Workers Act (LAWA), que prohibía emplear extranjeros de manera no autorizada, de lo contrario habría sanciones para los empleadores, creando para éste motivo una oficina de servicios administrativos para la verificación sistemática de derechos en materia de ciudadanía e inmigración conocida como The U.S. Citizenship and Immigration Services office administers the Systematic Alien Verification for Entitlements (SAVE).



Es verdad que desde hace varias décadas la lucha por obtener un estatus migratorio legal en los Estados Unidos por parte de millones de indocumentados es uno de los grandes fenómenos de las sociedades contemporáneas. En particular el caso de las sociedades Indoamericanas que han sufrido el asedio, discriminación y racismo de grupos y administraciones políticas norteamericanas en particular de ascendencia anglosajona, la cual se considera la mayoría en aquella nación y consecuentemente la clase elemental en aquel Estado-nación.



Siempre surgen preguntas al respecto sobre estas decisiones, sobre estos actos claramente discriminatorios y de tintes racistas. Bien, intentemos dar algunas ideas que puedan otorgarnos elementos para reflexionar al respecto.



Todo grupo social en mayor o menor medida crea para sí una identidad, una cultura, pautas de comportamiento orientadas por valores y normas extendidas a lo largo de la sociedad, comunidad, clan, etc.… claro éstos a lo largo del tiempo se han introyectado y sedimentado entre los individuos y son visibles a través del comportamiento y las expresiones culturales que los definen otorgándoles una suerte de identidad única al grupo. Con el advenimiento de la modernidad y el proceso de individualización este proceso se ha transformado y se han hecho más críticas las sociedades, es decir se han matizado estas pertenencias, así como el carácter tradicional que el grupo imprimía sobre sus miembros, sin embargo todo Estado-nación está construido sobre una idea de identidad nacional, una nueva identidad que trae consigo toda una serie de valores y normas, si bien la modernidad trajo consigo la secularización, además de la disolución de buena parte de la tradición y carácter totalizante que tenía el grupo sobre el individuo, aun hoy quedan rastros emocionales de aquellas tradiciones que ensalzaban una identidad suprema del grupo.



Estas identidades estaban en buena parte construidas por la otredad, por la contraposición al otro, al cual se le dotaban de una serie de características, fueran ciertas o no, que contravenían lo que el grupo de adscripción es. Siempre el contrario, el otro, el extranjero, los illegal aliens, constituían el mejor referente para diferenciarse.



De ahí buena parte de los rencores, de la incapacidad de aceptar al otro como parte del grupo, como parte de una nación construida bajo un mito de puritanismo y buena cristiandad, de “gente buena”, “que hace lo correcto y lucha día con día”. Los grandes autores de las ciencias sociales como Max Weber, E. Durkheim y K. Marx han hablado con relación a estas construcciones, son los que han dado pauta para estudios y teorías más elaboradas al respecto. Por ejemplo M. Weber nos habla en “la ética protestante y el espíritu del capitalismo” de esta acepción de lo que es ser prospero y de esta identidad del buen protestante, identidad que tuvo lugar en el desarrollo y construcción de los Estados Unidos de Norte América.



Cuando se atraviesa por coyunturas históricas y en particular coyunturas económicas, de crisis económica en la modernidad, las identidades se exacerban; pues los distintos grupos que ocupan y viven en determinadas regiones ven afectado o encuentran incertidumbre en el futuro y consecuentemente en su sobrevivencia. Es ahí donde comúnmente se excitan los sentimientos y las identidades que otorgan un carácter de agresividad. Es en esos momentos donde surge la capacidad innata del hombre de discriminar o bien de ser racista. Pues es en determinada medida un mecanismo de defensa ante la incertidumbre y el enemigo latente que siempre está presente y se encuentra allá afuera.



Los estados del sur de los Estados Unidos históricamente han sido estados donde existe una fuerte latencia de problemas relacionados con el racismo y la discriminación. La experiencia histórica así lo ha mostrado. La guerra de secesión entre los estados del norte contra los del sur, es un claro ejemplo de una coyuntura histórica particularmente por intereses político-económicos que tuvieron un efecto profundo en la configuración social, cultural y racial en aquel país. La imagen del negro esclavo cambio sustancialmente después de terminado el momento más álgido de la guerra civil americana. El negro que representaba la otredad, la oposición al ciudadano americano caucásico poseedor de razón e intelecto superior, paso de ser el esclavo mongoloide, útil para el trabajo pesado y con esa idea de bestia amigable, a un ser temible, a un criminal que reunía una serie de características negativas como un apetito sexual patológico e inmoral; un ser sucio y embustero que había que evitar y marginar a cualquier costo. Otro ejemplo de ello son los irlandeses, los polacos, chinos e italianos; igualmente marginados y discriminados.



La historia de los Estados Unidos ha estado llena de toda una lucha por derechos humanos, civiles y políticos de su “minoría sustancial” por excelencia (la afroamericana o negra). Ellos han vivido las peores etapas y han sufrido las peores vejaciones en aquella nación. Ahora bien, vayamos siglos más adelante, el 11 de septiembre de 2001 queda marcado como otra coyuntura donde esa otredad muta para incorporar a su constitución la del ser no caucasico, la del ser terrorista, musulmán, la del ser de oriente; que de igual modo la experiencia histórica tiene como mejor ejemplo de la otredad, del otro enemigo, del diferente; a la amenaza de Oriente, desde la edad media Oriente es la contrapartida de Occidente: la cristiandad, la modernidad, el capitalismo moderno.



Mencionaré la ultima coyuntura histórica y ésta tiene lugar con el ascenso a la presidencia de Barak Oabama un hombre de naturaleza multicultural, eminentemente relacionada a la población de color, es la contra partida de aquel texano que durante ocho años ayudo a redefinir lo que se entendería por terrorismo, e introdujo a EE.UU. en una guerra absurda que en buena medida los condujo a la crisis económica actual. Tanto su modelo de economía capitalista, aunado a los grandes gastos en guerra, intervención y ocupación militar, los condujeron a una crisis económica, que en buena medida contribuyo junto con la globalización y la concatenación de mercados e intereses en el mundo a la crisis ampliada mundial. La coyuntura histórica trajo consigo una transformación estructural sustancial, un presidente negro, en un contexto de crisis económica, un fenómeno de migración masivo en todo el mundo y en buena parte éste se concentra en todo el sur de los EE.UU., aunado a la carencia de trabajo y despidos masivos por toda la Unión Americana; contribuyo activamente a la acumularon de incertidumbre; detonaron problemas latentes, desataron y exacerbaron reacciones de racismo y discriminación que al día de hoy tienen estas expresiones en las leyes norte americanas.



El partido Republicano, herido de muerte y con la tarea de reconstruirse como la verdadera alternativa de cambio y como aquellos representantes de la América verdadera han albergado en su interior una necesidad de ganar poder político desesperadamente; grupos como los Tea Party´s, estas cofradías de blancos ignorantes de clase trabajadora y grupos extremistas o nacionalistas que han encontrado cierto cobijo dentro del partido republicano, o bien, sí no militan en él no son mal vistos del todo. Son pues una alternativa a la “América corrupta”, llena de inmigrantes. Esta es la tesitura de grupos como los minute man, la hermandad aria, la asociación nacional del rifle, entre muchas otras. Pero todas estas son muestras irracionales, muchas veces “legitimadas” por visiones o retoricas pseudocientíficas y demagógicas que intentan darles la razón y sentido a la neurosis que la modernidad tardía les plantea.



En realidad EE.UU. es una nación construida sobre un mosaico multicultural, es una sociedad heterogénea que alberga incontables agrupaciones, síntesis y relaciones entre grupos ya sean de carácter político, económico, étnico, religioso y socio-cultural. La inmigración ilegal que quieren criminalizar en buena medida, desde al menos la segunda postguerra ha otorgado mano de obra barata que les ha permitido constituir como un imperio económico a los EE.UU., durante siglos la mano de obra campesina e industrial Indoamericana sea en su territorio político administrativo o en otro Estado-nacional ha contribuido para que la nación Americana fuese la economía más importante en el mundo. El plusvalor obtenido de la explotación proveniente de los inmigrantes es inmenso y ha ayudado a difundir el modelo de acumulación capitalista como el sistema-mundo de economía capitalista.



Sí bien es cierto que el narcotráfico, el tráfico de armas y de personas se ha intensificado y constituye una problemática importante entre México y los EE.UU., no quiere decir que sean todos o la mayoría, es una minoría que ha crecido, se ha organizado, sofisticado y constituye una amenaza, hay que atacarla y desmantelar su red de operaciones. Lo que está mal en todo esto es el enfoque que se le ha dado al problema. Buena parte del problema se combatiría con la vigilancia de la dimensión económica con la que operan estos grupos; pero claro, mientras exista un proceso de acumulación del capital eficaz no importa de donde venga el dinero. El 60% de las ganancias del narcotráfico mundial van a parar a la economía legal, al sector financiero, a la actividad de la construcción, etc. El incremento en el consumo y la diversificación de estos males, principalmente en las naciones desarrolladas son otro de los grandes incentivos, finalmente los Estados Unidos constituyen un espacio central de negocios, tráfico y comercialización de todo un mercado e industria ilegal como las drogas, seguido de las armas fuego con capacidad media y posteriormente el tráfico de personas alrededor del mundo.



No es justo castigar a los migrantes con leyes que sólo cultivaran rencores y los aspectos más oscuros del ser humano. Leyes como la aprobada en Arizona lejos de ser una solución, constituirán una nociva práctica jurídica en el mediano y largo plazo del cual pueden desatarse cualquier cantidad de expresiones lamentables.



Gracias por su tiempo



INKEN DEAN


Primavera de 2010


randytolvukin@hotmail.com

lunes, 19 de abril de 2010

Aproximaciones Esenciales a la Teoría de la Elección Racional-Rational Choice



En esta ocasión CCTC le da la bienvenida a un colaborador nuevo, colega y compañero estudioso de las ciencias sociales y las humanidades el Lic. David Luján. Le damos la enhorabuena de acompañarnos en este pequeño proyecto crítico que tanto hace falta en este país y a nuestros amables lectores les hacemos de su conocimiento que el señor nos estará acompañando con sus colaboraciones quincenales. [CCTC]

Las dificultades para aproximarse a la teoría de elección racional (TER) comienzan desde la definición misma de su campo de estudio, y los recursos teóricos o metodológicos empleados para abordarlo. Nos situamos frente a un conjunto de teorías o modelos específicos aplicados en una amplia variedad de temáticas en distintos niveles de análisis cuyas divergencias son enormes. Empero, eso no significa que no existan algunos puntos comunes que marquen la identidad de la teoría. Para mí, son tres, racionalismo, individualismo, y fisicalismo.

I. Racionalismo

La TER descansa en un modelo básico sobre la acción individual, que gira en torno las condiciones que deberían cumplirse para que la conducta se orientase racionalmente. En esencia, una acción racional es aquella en la que el individuo, a la luz de la información disponible, escoge los medios que tienen las más altas probabilidades de satisfacer sus deseos, expresados en fines. Aunque son acaloradamente discutidas las exigencias que deberían atribuirse a las condiciones para que un individuo pudiese actuar racionalmente, ningún teórico de la TER discute que el análisis deba partir del racionalismo en la acción.

II. Individualismo

Detrás de este modelo, existe una regla de agregación. La teoría explica una amplia y diversa cantidad de hechos como la suma, o la agregación, de acciones racionales frente a ciertas constricciones (expresadas en restricciones a la maximización de la utilidad). Detrás de este razonamiento se encuentra la suposición según la cual en la base de todo fenómeno social están los comportamientos individuales, por lo que el nivel de análisis debería descender, en última instancia, hasta ellos (individualismo metodológico: lo social se explica por/se remite a lo individual).

III. Fisicalismo

Para llegar a sus explicaciones, el teórico de la TER efectúa un método de análisis llamado hipotético-deductivo. A partir de unas pocas proposiciones voluntariamente idealizadas, el teórico construye un modelo, una maqueta extremadamente simplificada de la realidad. Luego, reproduce en el modelo un proceso, del que se “sacan”, o deducen, hipótesis explicativas sobre la estructura causal de una situación de interacción del mundo real. Por último, llevando estas hipótesis a la realidad, se verifica su plausibilidad examinando su concordancia con determinadas clases de hechos, es decir, su grado de encaje con la evidencia empírica obtenida.

Detrás de esta manera de proceder se encuentra el supuesto según el cual podemos aprehender la realidad con un modelo no sacado de ella, que la teoría toma de una imagen majestuosa e idealizada de la manera en que operan las ciencias físicas. El fisicalismo (imitar las ciencias físicas), entonces aparece como el paradigma a seguir, el modelo y punto de referencia para las ciencias sociales.

Estas tres características, que sientan las bases de la teoría, se han ido progresivamente flexibilizando. Para el primer caso, algunos teóricos de la TER se han vuelto conscientes del empobrecimiento a ultranza que la teoría formula sobre las motivaciones y el comportamiento humano, y han complementado la noción de racionalidad con otros mecanismos que producen acciones (como las emociones y las normas sociales). Para el segundo, se han dado cuenta que existen hechos no reductibles a intenciones, que resultan de la interdependencia de los agentes, como “efectos emergentes” de su interacción, que constituye un error partir del individuo y no de la relación social, y el papel de las representaciones colectivas en la determinación del comportamiento humano, por lo que el análisis no va de lo micro a lo macro, sino es de influencia mutua. Y para el tercero, se han vuelto progresivamente conscientes de que la lógica de las ciencias sociales es más compleja e irreductible al modelo que se han hecho de las ciencias físicas, han abrevado para sí corrientes teóricas más cercanas a la sociología que al fisicalismo, y comprendido que las buenas teorías dependen de las preguntas hechas, las estrategias para responderlas y el grado de adecuación de las respuestas con la evidencia de que se dispone, más que de seguir una serie de pasos bien delimitados. Empero, la forma en que se han abierto a estas nuevas cuestiones presenta sus limitaciones, deformidades y escollos, que vale la pena discutir en otra ocasión.




Lic. David Luján
(Primavera de 2010)

lunes, 5 de abril de 2010

Reflexiones Breves Sobre la Presencia Indígena en el México Contemporáneo



Esta ocasión me gustaría hablar acerca de un tema que es del imaginario popular, particularmente del imaginario de las clases menos favorecidas y que esta intrínsecamente relacionado con los pueblos y culturas indígenas en México. Desde luego cualquier tema que ve incluidos en la discusión a los indígenas en América Latina, es un tema controversial, son tópicos delicados y de largo aliento histórico. Pero en esta ocasión me propongo comentar algunas inquietudes sobre el actual estado de cosas en México.



Desde hace algún tiempo note que el tema sobre la emancipación indígena era recurrente en ámbitos culturales o cómo algunos podrían llamarles, contraculturales. La idea que se plantea es un nuevo levantamiento armado, una nueva revolución, un conflicto popular de escalas significativas que cambiarían el curso de la historia, al menos de la nacional. No hay un año claramente definido, pero todas estas premoniciones populares siempre existen unidades de tiempo coyunturales, para este particular caso el año 2010 o el 2012, éstos se plantean como años de coyuntura social y política, de transformación social.



Hace un par de años hacia entrevistas a integrantes de la APPO como parte de una investigación, entre las cosas que pude notar se encontraba la idea de que para el año 2012 habría un levantamiento armado, un levantamiento indígena que tendría su epicentro en el sur del país. Las regiones que estaban incubando esta idea son regiones que tienen una larga tradición rebelde y que se enfrentan a la pobreza, la marginación y la discriminación; entre ellos podemos encontrar a Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Puebla, Estado de México. Todas estas regiones en particular las que están más al sur de la republica son estados que históricamente han ocupado los índices más altos de pobreza y marginación social. De igual forma son las regiones que albergan una importante población indígena que como cualquier persona que haya visitado o vacacionado por dichas regiones se ha podido dar cuenta son la clase social más afectada por la pobreza.



Y es que México le debe tanto a su población indígena, en particular la clase dirigente le debe mucho, se ha valido de ellos para mantenerse en su posición privilegiada. A lo largo del proceso histórico las grandes victimas, los grandes abusos, los atropellos más escandalosos y lamentables han sido en contra de los indígenas; no únicamente en México, sino en toda América Latina. Las sublevaciones, las luchas de independencia, las revoluciones y guerras civiles han tenido como principal carne de cañón, como base, como ejército regular, a los indígenas. La modernidad ha colocado a los pueblos y culturas originarias en un lugar muy menor al que merecen, al que humanamente deben tener.



México tiene una población indígena grande, es lo que algunos llaman “minoría sustanciosa”, la historia de México como Estado-nación moderno ha sido gestada por estos pueblos, que han sido los menos favorecidos en la construcción de la nación que hoy conocemos. Han incubado desde hace décadas y generaciones una identidad desfavorecida, abusada, rebelde en muchas ocasiones. El carácter de clandestinidad y conspiración ha sido un elemento identitario en estos pueblos.



Ideologías, adscripciones a teorías sociales y libertarias, siempre han sido cobijadas por su interés y estudio. Siempre existe un deseo de liberarse de la otredad que los constriñe y les obstaculiza. Hoy que el México contemporáneo se propone a celebrar su bicentenario de ser una “nación independiente” y el centenario de ser una sociedad política “más equitativa” y moderna revolucionada, se hace necesario voltear la vista a estas sociedades. Y no es un asunto menor, es un asunto que a la sociedad civil en su conjunto le ha importado poco, lo estima innecesario, no figuran en la configuración de las vidas modernas y los estilos de vida que muchos llevan o bien que la población mestiza estila.



Pero no hay que ir muy lejos ni ser gran observador para darnos cuenta de que las sociedades y culturas indígenas están más que presentes en nuestra cotidianeidad. Me gustaría anotar una serie de aspectos a ser considerados para explicarnos una posible sublevación o revolución en México, en su contemporaneidad.



Primero buena parte de los efectivos castrenses en las fuerzas armadas mexicanas son indígenas, toda la estructura militar está poblada por elementos con ascendencia indígena clara, cuando me refiero a clara me refiero a que en sus rasgos físicos es evidente la ascendencia indígena y conservan activamente tradiciones culturales, propias de sus grupos originarios; claro todas estas culturas están fundamentalmente integradas a la religión católica. Así que desde la tropa, oficiales y jefes del ejército se encuentra una presencia indígena importante, ni que decir de la experiencia histórica en al menos en dos de las luchas más importantes del país. Muchos de estos efectivos desertan del ejercito y se suman a las filas del crimen organizado, tanto militares como policías son grupos de los cuales echa mano el crimen organizado, corrompen organizaciones y estructuras en sus puntos débiles, como son los mandos medios y la tropa en su estrato más bajo.



Por otro lado y regresando a mi experiencia anterior, la APPO es un movimiento social de clara ascendencia indígena que tuvo lugar por un conflicto laboral que integraba una sección del SNTE, es decir trabajadores de la educación o como lo conocemos coloquialmente como maestros o profesores que son todos ellos indígenas, y que aglutinaron a distintos grupos con una conformación sustancialmente indígena. Oaxaca es una extensa conformación de regiones que albergan una importante presencia de los grupos aquí mencionados, muchos de ellos bien agrupados y consolidados a lo largo del tiempo, con tradiciones fuertemente arraigadas a pesar del estrato social al que puedan pertenecer.



Tenemos de igual forma el caso del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) que es un fenómeno social de primer orden en México y que denuncia el problema y la situación histórica de estos pueblos, es cierto que el conflicto del EZLN ha mantenido un bajo perfil, pero de ningún modo se encuentra deteriorado, tiene una relevancia mundial que poco se ha dado a conocer a la sociedad mexicana, y es claro el por qué ha sucedido tal cosa. No es de sorprender que el movimiento tome nuevas expresiones y se depure o bien entre en actividad en el corto plazo.



El EPR (Ejército Popular Revolucionario) es otro grupo armado de clara ascendencia indígena y de ideología comunista o bien de izquierda, que pugna por la mejora en las condiciones de campesinos e indígenas. El EPR ha tendió especial presencia en Guerrero y Michoacán, regiones eminentemente indígenas y con tradición rebelde o bien opuestas al régimen político en turno.



Otro ejemplo un tanto más cotidiano es la importante presencia indígena en la ciudad de México, existe un amplio abanico de grupos y comunidades indígenas en la capital, estos grupos se integran al mercado laboral en los estratos más bajos, desde peones, albañiles, trabajadores domésticos, sexo-servidoras, personal de limpieza y actividades poco estimadas por la población en general; claro también existen académicos, intelectuales y artistas que ocupan lugares muy valorados por la sociedad, sin embargo estos son los menos, su trabajo es valorado y apreciado como necesario por grupos que no son indígenas. La característica de estos grupos ya sea empleados en el espectro de lo legal o ilegal, es su tendencia a agruparse y conformar grupos organizados en donde el proceso de individualización no esta tan sedimentado como en otros grupos no-indígenas, lo cual le dota de ese caracter comunal.



Un ejemplo importante a nivel internacional son las agrupaciones y redes que han tendido todas estas comunidades y culturas indígenas en los Estados Unidos, que son los que en muchas ocasiones financian y mantienen asociaciones civiles y grupos de toda índole en territorio mexicano, ellos también albergan procesos identitarios aun más complejos pero que sin duda se adscriben a esta realidad adversa a su origen indio y que son un bloque económico nada despreciable y muy complejo que actúan en varios niveles.



Uno de los grandes problemas a los que se enfrenta la sociedad mexicana y la clase política en particular es el narcotráfico, éste se encuentra integrado por una presencia indígena y campesina fundamental, son víctimas del fenómeno del narcotráfico. Y es que éste, tanto ha actuado como agente externo que desestabiliza y diluye su identidad, así como sus estructuras comunitarias; y por otro lado los emplea y explota tanto como cultivadores, transportadores, sicarios etc. son parte de un fenómeno criminal complejo y bien organizado; que les otorga la posibilidad de llevar una actividad económica de subsistencia.



Con el motivo de la celebración del bicentenario y las fiestas patrias que tendrán lugar este año en el país, me pregunto qué tanto están reflejadas las tradiciones y el papel que jugaron estas sociedades; qué tanto es necesario alabar al personaje histórico llevado al heroísmo y qué tanto se ignora o bien pasa desapercibido el papel del campesino y el indígena en éstas celebraciones. Cuantos de estas comunidades tienen injerencia en la decisión y los festejos de las fiestas nacionales. En lo personal pienso que muy poco, pienso que es una danza colosal de cifras y presupuestos que lejos de celebrar el que somos mexicanos pone aun más de manifiesto la profunda fragmentación y multiplicidad de identidade en etapa liminal que tenemos en éste país.



No es nuevo que en México existe un problema latente de levantamiento armado, que día con día se ve alimentado con la pobreza, con la discriminación, con la estratificación intensificada, con decisiones de una clase política que cada día parece más indolente y lejana a las vidas cotidianas de los ciudadanos mexicanos. Tanto estas “profecías” o augurios de reivindicación y emancipación de estos grupos históricamente abusados, son pruebas suficientes de que algo grande puede pasar en este país. Problemas como los de Atenco, APPO, las acciones armadas del EPR, las marchas contra de la violencia, la actual y preocupante acción y presencia del narcotráfico y sus efectos colaterales me hacen pensar que tales profecías violentas son muy probables.



La sociedad está inquieta, existen condiciones latentes adversas al régimen actual, existe una pobreza importante y extendida, la estratificación social y la poca valoración de la cultura política mexicana pueden significar detonantes de una sociedad mexicana que se ha visto afectada en su calidad de vida, que ya desde hace algunas décadas es bastante cuestionable. En el escenario social se encuentran elementos que alimentan estas ideas, y están en los más variados ámbitos de la sociedad, están en lo social en cuanto que se ven deterioradas las condiciones de vida, en lo político en cuanto que tenemos una clase que poco se identifica con la ciudadanía; en lo cultural en tanto que las cuestiones de fe y religión presentan escenarios que pueden otorgar legitimidad a cambios exacerbados y también está la manera en cómo nos relacionamos con las cosas y cómo en nuestra sociedad las valoraciones están en función del dinero. Todo lo anterior juega en contra de un futuro cercano tranquilo, democrático, justo y con un orden legal definido.



Yo abogo por hacer una reflexión profunda de los que están y lo que no figuran como individuos importantes en nuestra cotidianeidad, en cómo nos relacionamos y a qué le otorgamos mayor valía moral y ética. De esto depende que tengamos otra sociedad, si, pero sin una revolución en los términos tradicionales en la que la hemos conocido y que lejos de otorgar un orden de cosas deseables, ha procurado el interés de grupos moralmente cuestionables.



Gracias por su tiempo.


INKEN DEAN


Primavera de 2010


randytolvukin@hotmail.com


miércoles, 3 de marzo de 2010

Aumento en las Tarifas de Transporte Público Mexiquense, Abuso e Inmoralidad




Durante los últimos días de febrero se llevo a cabo un aumento en las cuotas y pasajes del transporte público mexiquense, situación que podría entenderse como necesaria dados los incrementos en combustibles, aditivos y servicios que se han dado durante el cierre de año 2009 y principios de éste 2010, se entiende que las unidades necesitan de estos últimos para la prestación del servicio de transporte público, que cabe señalar es operado por privados y asociaciones de las cuales nunca ha quedado clara su constitución o quienes integran estas, tema que sería de importancia publica para todo los usuarios del estado de México y DF que hacen uso de dicho servicio.


Las particularidades del sistema de transporte, que ya de por si designarlo como un sistema es darle un estatus que no merece, pues su organización ni es racional, ni reproduce valores, conductas ni patrones de orientación deseables para una sociedad; funciona con una lógica un tanto absurda y muy lucrativa para algunos personajes que siempre ocultos en su organización se hacen de cuantiosos recursos públicos y privados. El transporte público en el Estado de México es por principio de cuentas caro, no está subsidiado como en el DF y hagamos una comparación a través de un ejemplo un tanto simple y burdo:


La tarifa base en el DF es de $3.50 llegando hasta 5 pesos, esto en microbuses, autobuses, combis y minivans. En el Estado de México la tarifa mínima era hasta principios de febrero del año en curso de $5.50 pesos, llegando hasta 11 o 12 pesos. Estamos hablando que de entrada es 30% más caro usar el transporte público en Estado de México que en el DF y que puede llegar a ser un 200% más caro en sus tarifas más altas, en trayectos similares. Obviamente este es un ejemplo burdo, puede cambiar y deja fuera muchas cosas, pero no se aleja mucho de la realidad, al menos no lo que a ciertas personas les gustaría que se alejara.



Hoy día la tarifa de transporte público en el Estado de México es de $7.00 pesos pudiendo llegar hasta $15, 16 o más, claro sin hablar de la tarifa nocturna que incrementa un 20% los costos del pasaje, que tiene lugar después de las 22:00hrs hasta las 5 o 6hrs del día siguiente, que para ser franco ese 20% es un buen deseo pues se llega a convertir en un cobro descarado de los operadores de estos servicios de transporte –y no pocos usuarios hacen uso de este servicio en altas horas de la noche-.



Pasemos a otro tema y bajo la misma tesitura continuare con ejemplos burdos y simples, pues enuncian un aspecto fácil de comprender y como toda explicación simple contienen la esencia de la idea y el fenómeno que intento aquí explicar. Los salarios mínimos en la zona del DF y Metropolitana (Estado de México) son de alrededor de $57 pesos, según el SAT para el área geográfica A. Un buen porcentaje de los habitantes del Estado de México son clase trabajadora, clase baja, obrera, rural, semi-rural, etc… lo que intento decir aquí es que se encuentran entre los deciles más bajos en cuanto a la percepción de ingresos y se dedican al sector servicios, así como la manufactura y trabajos con una cualificación baja o media. Lo cual los convierte en ciudadanos con ingresos moderados y una calidad de vida cuestionable, una buena parte dentro de algún tipo de pobreza. También sería conveniente saber qué porcentaje de estas familias u hogares son beneficiarias de los apoyos y programas del gobierno en materia de combate a la pobreza, situación que ilustraría mejor este punto, así como del número de solicitudes que quedan fuera o no son seleccionadas para recibir estos apoyos, ilustraría aun más la proporción de familias de las que hablo. Entonces, digamos, en mi ejemplo simple, una cabeza de familia (padre o madre) pensando en una tradicional familia nuclear moderna compuesta de un padre, madre, hijo e hija, por poner un ejemplo adecuado a la lógica neoliberal que piensa así a las familias. Tenemos que pueden llegar a ganar dos salarios mínimos, pero seamos generosos como todos los empleadores y démosle tres salarios mínimos al día.


Tenemos entonces que el padre, figura institucional y rectora de la familia mexicana en esta modernidad tardía, percibe algo así como $171 pesos diarios que resultarían en alrededor de $3,762 pesos al mes, claro sin contar con deducciones fiscales, más otros infortunios que pudiese encontrar la familia, pero como no me gustan las cantidades así, vamos a redondear la cifra en $4000 pesos al mes. Pensando que la familia no se divierte, no tiene tiempo de ocio ni esparcimiento, y sólo se traslada el padre de familia, digamos que tiene que tomar una combi que lo saque a la vía principal y una vez ahí tome otro transporte que lo conduzca a su trabajo, esto lo hago pensando en que él no tomara metro, ni otro transporte dentro del DF, pues el segundo pesero, combi o minivan lo dejaran en las inmediaciones de su trabajo. Gastara, pensando en la tarifa mínima, $14 pesos de ida y 14 pesos de retorno a su hogar con sus hijos y amante esposa. Tenemos entonces que el padre gasta $28 pesos diarios para llegar a su trabajo. Ahora bien durante los 22 días que asiste a laborar, pensando que los fines de semana descansa, tenemos alrededor de $616 pesos al mes, en pasajes, es decir poco más del 15% de su salario mensual destinado a pasajes.


Bien, algunos pensaran que no es mucho, que el gasto en otras diversiones ociosas o vánales, deberían suprimirse, es más importante ir a trabajar, en efecto, hay “diversiones” que se pueden omitir, como el consumo de drogas, la compra de piratería…claro aquí dejo fuera las diversiones vánales, pues nos refieren a lujos o gastos onerosos, pero estas personas no realizan gastos onerosos, su condición no se los hace tan accesibles. $616 pesos al mes, pensando en una vida estática, donde los hijos vayan a la escuela en el barrio o colonia local, donde la esposa este confinada de igual modo al ámbito de la colonia o barrio. Siempre y cuando no dependa economicamente otro miembro de la familia de este hombre que trabaja la semana inglesa.



Ahora bien, como mucha de esta gente no puede pagarse una casa propia, paga renta o algún tipo de hipoteca, que con el afán de ser modestos e ingenuos, paga alrededor de $1000 o 2000 pesos al mes por habitar en su hogar y tiene gastos en servicios que pueden llegar a $500 pesos al mes, claro está, la familia come y viste y puede gastar alrededor de 1000 pesos al mes en alimento, con una dieta que opinarían muchos nutriólogos es cuestionable. Hagamos entonces una sumatoria de los mínimos de estas cifras, tenemos $3,116 pesos, increíble nos ha sobrado dinero, $884 pesos que pueden ser ahorrados o invertidos en zapatos nuevos o en diversión para la familia.



Ahora bien, sabemos que nos quedo un sobrante, tal vez sea justo incrementar la tarifa de transporte público. Pero dado que y haciendo comparaciones simples y de sentido común entre el transporte del DF y del Estado de México podemos decir que el transporte del DF tiene una calidad o es al menos un poco más decoroso que el del Estado de México. Ha habido inversión por parte del gobierno del DF, se han impulsado obras que si bien han sido un problema en su momento, tiene una calidad un tanto mejor que el de su contraparte mexiquense. Claro tiene subsidio, pero si no lo tuviese seria por cuestiones de seguridad o riesgo una mejor opción viajar en el DF que hacerlo en el Estado de México.



No toco aquí aspectos como el trato entre prestador de servicio y usuario. Aspectos de higiene y polución: auditiva y de desperdicios en las unidades, paraderos y bases. La probabilidad de ser asaltado; aspectos de cobertura y aseguranza en caso de siniestro o accidente en alguna unidad de transporte público es alta. Ni hablar de la inversión en las unidades, tanto mecánicas, operacionales y de confort, por que al menos el usuario merece algún confort, se está pagando un servicio, donde el cliente está muy lejos del slogan americano de “el cliente tiene la razón”.



Otra situación por demás urgente, dramática y alarmante son las condiciones en que las terminales de camiones, normalmente situadas en estaciones de metro -´podemos señalar al menos dos Cuatro Caminos de la línea 2 del metro y El Rosario de la línea 7 del metro- son auténticos focos de delincuencia, mafias locales de transportistas, vendedores ambulantes y piratería. El usuario no conoce desde hace décadas en estos puntos un servicio o infraestructura adecuada que le brinde un servicio público de calidad, y me refiero no a un lujo, sino a un funcionamiento que no ponga en riesgo su integridad física y moral. Las bases improvisadas, irregulares y con prestadores de servicio con una calidad moral dudosa, por decirlo de una manera suavizada son un problema realmente preocupante. Pero tras todo esto existen mafias de servidores públicos así como de asociaciones que trabajan bajo un status legal dudoso. Reformas desde los años ochenta al servicio de transporte público que descuido estándares de calidad y permitió que estos privados y sus unidades que no fueron pensadas para transportar personas en un primer momento operaran con reglas laxas y creció este problema que hoy enfrentamos.



Es realmente una suerte que algunas de estas unidades y me refiero a microbuses, combis y minivans sean aseguradas, pues en su diseño y manufacturación que normalmente no es México, ni están pensadas para los usos que se les asignan en el DF y Estado de México. Cuenten con permisos, tolerancia, concesiones y amparos para continuar funcionando. Claro está, esto es parte de un problema estructural más amplio y profundo.



Pero hoy por hoy el aumento en el transporte público en el Estado de México es un abuso de autoridades gubernamentales, oficiales y de actores privados. Es una verdadera hipocresía que unos meses atrás en las elecciones para jefes delegacionales y municipales celebradas en el DF y Estado de México, sus discursos, punta de lanza eran las promesas de apoyo a las familias pobres, combate a la pobreza, y solución de los problemas que afectan la calidad de vida de los ciudadanos. Este aumento es un claro ejemplo de la suciedad y la mentira con que se opera, se legisla y sus “políticas” son enemigas de la ciudadanía en su conjunto.



No es de sorprender qué, como comienza a suceder en Nezahualcóyotl, Ecatepec, Coacalco (ir al Universal y revisar las notas referentes al tema), la gente, usuarios, ciudadanos y votantes menos favorecidos y golpeados por las crisis económicas recientes, se quejen y manifiesten de manera violenta, no a través de un texto como el presente. Esto será, si continúa de éste modo, un detonante más de problemas más importantes y con expresiones violentas, dramáticas y lamentables. Aspectos tan simples como podrían parecer estos, de sentido común o de vida cotidiana, son los detonantes de rencores y situaciones del pasado, latentes en la población que explotan con fuerza.



ESTO ES UN ABUSO ¡BASTA! REDUCCION DE LAS TARIFAS DE TRANSPOTE PÚBLICO



INKEN DEAN


03 de marzo de 2010

lunes, 25 de enero de 2010

Reflexiones Sobre La Flexibilización Laboral Y Sus Incidencias En La Cotidianeidad



Son muchos los aspectos que se han transformado con el advenimiento de las políticas neoliberales que se han impulsado aproximadamente desde hace más de 25 años en todo el orbe. A raíz de lo anterior se han venido suscitado un gran espectro de transformaciones tanto dentro de los espacios de acción los Estados nacionales (el económico y el político) como dentro de los espacios interiores de la sociedad civil (los respectivos a situaciones de la vida cotidiana). De entre todo este espectro de transformaciones vale la pena mencionar, en este sentido, el aspecto de la flexibilización laboral como uno de los puntos nodales que han redefinido: 1) El papel del Estado en la regulación y aplicación de las políticas laborales y por consiguiente 2) La vida del trabajador común y corriente.


A grandes rasgos la flexibilización laboral se entiende como un nuevo esquema de administración de la fuerza de trabajo que ha tenido sus respectivas expresiones en cambios en la reglamentación laboral dentro de las empresas y dentro de algunos otros organismos como los gubernamental-burocráticos. La flexibilización laboral es un principio económico y político que esta orientado a una “nueva eficiencia empresarial” y que surge a raíz de un esquema de pérdida generalizada de rentabilidad (pérdida de ganancias) que el sistema de acumulación de capital mundial ha venido experimentando desde mediados de los 70s. La respuesta que surgió ante esta problemática, y que se convirtió en el principio básico de la flexibilización, fue la reducción de los costos laborales mediante el combate sistemático en la estabilidad en el empleo; Una de las vías más cortas para ello fue la pugna, por parte de la empresa, para lograr una creciente libertad en materia de despidos; Esto lo logró mediante la eliminación de “las trabas legales”, contenidas en los contratos laborales, que impedían los despidos injustificados. En esto las reformas estatales en materia laboral fueron fundamentales. De igual forma, otra de las vías para “desestabilizar” el empleo y ahorrar cotos fue la eliminación de los pagos por liquidación y la eliminación de prestaciones. Sumado a esto, la libertad en materia contractual (“Los principios de la empresa son los que imperan a la hora de la contratación”) con la consiguiente implantación de jornadas de medio tiempo y de horas determinadas, trabajo a destajo y por obra determinada fueron pilares fundamentales en las políticas de flexibilización laboral que gradualmente se esparcieron por todo el mundo. Todo lo anterior en franca y abierta oposición a los regímenes de contratación colectivos propios de la era sindical, que tuvo su apogeo y mayor fuerza en todo el planeta durante las primeras ¾ partes del siglo XX, y que garantizaban antigüedad laboral, esquemas de limitación para despidos y jornadas laborales definidas con base a esquemas de contratación colectivos y tabuladores de puestos.


De igual forma, con las reformas a la política de estado de finales de la década de los 70’s, se eliminaron las políticas de protección salarial del Estado benefactor que, hasta cierto punto y en ciertos lugares, garantizaban estabilidad en la contratación y ofrecían un marco de prestaciones que permitían a la fuerza laboral desempeñarse de manera mas activa y con menos desgaste tanto físico como mental. Gradualmente todo esto se fue dejando de lado, y al día de hoy no es nada nuevo conocer que las empresas tanto públicas como privadas: Renuevan contratos cada año para no generar antigüedad y no tener que pagarle al trabajador por tal, aplican a rajatabla despidos masivos (muchas veces injustificados) si sus niveles de ganancias y operaciones se ven afectados, establecen a su conveniencia los tiempos de las jornadas y los esquemas de trabajo e intensidad bajo los cuáles el trabajador tiene que ser contratado, además de que exigen del trabajador: a) la polivalencia, es decir, la capacidad de que el mismo pueda realizar diversas tareas en un mismo puesto, b) la adecuación de sus patrones de tiempo a las necesidades de operación gerencial y c) la flexibilidad de perfil, es decir, la necesidad de que el profesional de cualquier rama del conocimiento tenga la capacidad de desempeñar tareas que no necesariamente tienen que ver con la profesionalización adquirida en el ámbito académico; Cada día las empresas requieren más ingenieros con capacidades de venta y mercadeo, arquitectos con capacidades administrativas, etc…Es decir, perfiles conjuntos y mixtos para que un solo puesto y una sola persona pueda gestionar lo que anteriormente lo hacían varios puestos o varias personas. Esto no es nuevo, es la tendencia racional del capital, sin embargo tiene su expresión particular en este periodo que vale la pena ponerse a reflexionar.

Sin duda, estos nuevos esquemas laborales han afectado, en grados más y en grados menos, al grueso de la población. Sin embargo los grados de afectación han sido diferenciados y relativos al país, la industria, al tipo de trabajo, a la empresa, al sector económico y al tipo de trabajador, por mencionar solo algunos de los más importantes. Para contextualizar el problema cabe mencionar que las generaciones más afectadas por estos nuevos esquemas laborales son las nacidas a finales de la década de los 70s y principios de la de los 80s, es decir, las que al día de hoy están en pleno apogeo de su edad laboral. Para estas generaciones, en un nivel generalizado claro esta, no ha existido otra forma de administración de su fuerza de trabajo diferente a la de la flexibilización, es decir, no han experimentado otras formas de contratarse y otros esquemas salariales y de prestaciones, que no sean los actuales. Todo lo anterior inserto en una dinámica laboral que esta gruesamente relacionada con la aparición de la gran empresa trasnacional. Es decir, ésta como producto de la transformación de la gran empresa de tipo “fordista” que producía con insumos locales, con procesos de ensamblajes integrados en una misma planta y con fuerza laboral local. A diferencia de ésta, la “nueva gran empresa” tiene otros objetivos explicados más a raíz de la dinámica de los mercados mundiales en crisis; Por ello la relación insumos locales/insumos internacionales ha disminuido gradualmente, los procesos de ensamblajes, de producción y de administración se han separado y se han trasladado a lugares donde el costo salarial es relativamente menor (países del capitalismo periférico como el caso de México), requiriendo así una creciente fuerza laboral joven, recién egresada y para puestos de rangos menores y operativos, de tipo técnico-administrativos y para desempeñar “labores menores” de venta, marketing, control, y labores de maquila tanto de información como de procesos productivos separados y con poca injerencia en las decisiones centrales que aun se conservan en los países del capitalismo central.

Más allá de los aspectos estrictamente técnicos, laborales, salariales y políticos me gustaría centrarme en lo que estos cambios en apariencia más económico-políticos han venido generando en la cotidianeidad de las relaciones humanas, es decir en la práctica secular y ordinaria del actuar del sentido común de los trabajadores de cuello blanco, que a mi parecer es el estrato en donde menos se notan dichas transformaciones, de los países del capitalismo periférico. Esto es: aspectos de carácter más individual y personal con los que este tipo de trabajador tiene que lidiar.
A cambio de ofrecer su flexibilidad y polivalencia, el corporativo le ofrece al trabajador un status, una “clase”, una diferenciación para quien “trabaja para el”. Sin embargo este “status”, la mayoría de las veces, se esconde tras una mascara de salarios raquíticos que poco están de acuerdo con los niveles de productividad que se le exigen al trabajador; Las pagas, difícilmente logran cubrir o reponer el desgaste que sufre la fuerza laboral, y sobre todo no logran reponer el desgaste de las capacidades intelectuales y creativas que sufre el sistema nervioso del trabajador de oficina. De esta forma, la capacidad de análisis y la creatividad son absorbidas por el sistema de maquinas, de computadoras, de sistemas lógicos, de cuentas: La eficiencia y la excelencia en los procesos técnico-administrativos que exige la empresa, reducen la capacidad de análisis a la instrumentabilidad y la operacionalidad de sistemas. Se aprende y se capacita al intelecto del trabajador de acuerdo a los requerimientos de la empresa y no tanto en relación con las necesidades de desarrollo personal del trabajador; son los principios de la empresa y no los personales los que imperan a la hora de “aprender”. Si la empresa necesita que el trabajador se capacite, lo hará, si no, no vale la pena gastar recursos en desarrollar habilidades que no tengan relación con lo estrictamente productivo, inclusive si esas habilidades puedan mejorar las relaciones sociales dentro de la propia empresa. En pocas palabras el trabajador no puede tomar decisiones autónomas al interior de los procesos técnico-administrativos. Esto aunado a un ritmo de trabajo constante, con metas de productividad definidas, y con tiempos y movimientos ajustados por organismos de supervisión, generan un ambiente de stress tanto dentro de la propia psique del trabajador, como fuera de la misma, es decir, en su entorno general. En ese sentido la vida del corporativo al ser tan absorbente puede resultar en monótona, limitada y simplista en cuanto a los aspectos de relaciones personales. Las envidias por aspectos materiales, por conseguir un cierto status, un prestigio dentro del corporativo y una buena posición económica afloran en el trabajador. El ambiente laboral se vuelve hostil; El miedo, la paranoia y el sentirse amenazado por alguien más son el pan de cada día.

Aunado a esto, los pocos momentos “libres” se esfuman en pláticas llenas de ecuaciones aspiracioncitas y presunciones sobre dinero y artículos de status; Cosas que alimentan el ego y una cultura irracional del fetichismo en una forma banal y burda: Todo gira en torno a la competencia. Quien tiene mas, quien puede mas, quien es más, quién puede ser más. La palabra colaboración pocas veces se menciona y en su lugar se usa la de “competencia” y todos sus derivados: competitividad, competitivo; que de paso esta decir, son adjetivos utilizados a manera de imperativos en el ambiente del corporativo de hoy. ¡Tienes que ser competitivo! ¡Te falta más competitividad!

Hay un punto donde todo se quiebra y el trabajo se introyecta como parte de la personalidad, como parte de un sacrificio, de un deber personal y moral. En ese sentido la introyección de los valores de la empresa sustituyen a lo que podría llamarse “los valores verdaderamente humanos” y que quizá, en un sentido romántico de la explicación nada tienen que ver con los valores de la institución y el corporativo que la personalidad fetichizadamente ha hecho como suyos. A raíz de lo anterior, el ritmo de vida individual se acelera automáticamente a la par del ritmo de crecimiento de las exigencias de productividad y eficiencia de la organización, del corporativo, de la empresa. La rutina es la que impera, y todo, tarde o temprano, se supedita a ella, inclusive las cosas que por esencia no obedecen o no debieran subordinarse a patrones rutinarios como quizá las relaciones personal-amorosas. No hay tiempo para la reflexión, para la autocrítica, para detener el tiempo y cuestionarse cual es la realidad propia. Todo se vuelve automático, pragmático, rutinario y sujeto a un intervalo de tiempo definido y organizado. No hay, o queda poco espacio para lo contingente, lo efímero, lo surreal y lo fuera de la rutina.

No debe permitirse algún margen para el error, puesto que la propia personalidad esta amenazada por el miedo al ridículo, a la perdida de competitividad, a la perdida de una carrera por permanecer inmaculado y limpio ante los ojos de los superiores y ante la propia empresa, en este caso, como el ente moral supremo que todo lo juzga y castiga. La creatividad individual se muere, se pierde, se desestima. “Tengo tanto trabajo que no tengo tiempo para imaginar otras cosas. Cual es el sentido. En ello no hay utilidad, no hay ingreso, no hay necesidad, no hay trascendencia en lo que yo haga, diga o tenga que decir”. La opinión personal, en ocasiones, se guarda en el cajón por temor al error, al ridículo. Tampoco se estima como importante expresar los sentimientos…En este sentido las relaciones personales se minan, se socaban, se desgastan rápido…Lo que le pase al que no esta en la misma dinámica laboral no se estima como importante en el sentido de que no esta inserto en el mismo lenguaje, en el mismo ritmo, no comparte los mismos intereses ni el mismo poder adquisitivo…

La vida en las oficinas se ha hecho más compleja, más difícil. A raíz de la transformación en los perfiles de los puestos, el stress ha aumentado, las cargas de trabajo se han duplicado e inclusive triplicado, y por ende la salud nerviosa del trabajador ha empeorado. En este sentido las relaciones personales, en diversos casos, se han deteriorado tanto al interior como al exterior del ámbito laboral. Lo que una persona percibe como salario ya casi no es suficiente para hacerse cargo de las necesidades de una familia. Los roles hombre-mujer se han modificado, generando inestabilidades al interior de lo que se puede entender como la familia tradicional. De igual forma, la inestabilidad en el empleo, y por ende en el ingreso, han suprimido los niveles de confort y comodidad, desestabilizado en cierto sentido los niveles generales de salud de la población que esta en plena edad productiva.

Con esto no estoy afirmando que todo lo anterior sea culpa de un esquema de flexibilización laboral producto de políticas económicas que de paso esta decir, ninguno de nosotros propuso. Sin embargo creo que si es importante reconocer cual es el contexto, en grados más en grados menos, bajo el cual muchos vivimos nuestra realidad laboral. En ese sentido, el propósito de este escrito no es generalizar ni establecer conclusiones definitivas sobre el ambiente laboral al que estamos sometidos. Más bien lo que se intenta dejar son líneas de reflexión y puntos para introspección que nos detengan a pensar que lo que ocurre en el mundo laboral afecta a las dinámicas de nuestras relaciones personales; Vale la pena hacer un alto y pensar en nuestra salud personal y social. Vale la pena sentarse a pensar si la dinámica laboral en la que se esta inserto esta trayendo un verdadero desarrollo personal; un desarrollo que implique una mejora de las situaciones sociales e individuales en todos los sentidos: profesional, social, espiritual, creativo, amoroso, racional y de salud. Si no es así, lo deseable es empezar a cambiar, porque si no empezamos por la autoconciencia, los cambios más grandes son en verdad más complicados...
THE MAN IN BLACK

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Sobre la religión, la democracia y la cultura cívica en México



Me encontraba leyendo la siguiente frase “en ninguna de las democracias avanzadas la religión juega un papel significativo en la esfera cívica” posteado en una de las redes sociales conocida como Twitter, el Warpig usuario de la red posteaba tal frase correspondiente al articulo de Sergio Aguayo Quezada en el Periódico Reforma del día 30 de diciembre del año aun en curso y que esta próximo a terminar.

Parte de la idea del artículo es enunciar tres cosas que funcionan mal en México, por tal motivo son parte del enorme fenómeno que representa la democracia contemporánea. La cual tiene toda una serie de representantes en diferentes ámbitos, desde los transicionistas en México, los neoliberales, los “progresistas”, etc.… hay tantos grupos de intelectuales y gente involucrada que lo hacen un fenómeno aun más complejo. Y lo es en dos sentidos, tanto en el local o intrínseco, propio de una nación, del proceso histórico que ha sufrido (en este caso México) y otras sociedades con semejanzas; y por otro lado tenemos el momento histórico mundial que podríamos entender como un factor extrínseco, que afecta en determinada medida a todos. Ambas cosas actúan sobre democracia y la entrevelada cultura política que aquí se quiere hacer mención , de antemano sabemos que la mexicana es precaria y poco ilustrada en los términos de las democracias desarrolladas, cosa que no deja de hacerla interesante y pertinente de ser estudiada.

Sin embargo el señor Aguayo pone sobre la mesa tres aspectos que a él lo tienen muy molesto, le incomodan pues, son tres factores que lo inquietan: Felipe Calderón, La triada partidista y la Iglesia Católica. Enemigos del libre pensar y se entiende aquí enemigos de la democracia. Considero que en efecto son enemigos de la democracia, pero no por los motivos que el autor menciona.

Antes de continuar quiero hacer una anotación que puede ayudar a la reflexión del tema. En México la maduración y aun la formación de la sociedad civil no se ha desarrollado, aun es endeble y no termina por cuajar, no sabemos bien como interpretar eso que llamamos “sociedad civil” es un conjunto bastante amplio de individuos, grupos e intereses que están en juego y por ningún motivo existe una homogeneidad, ni gozan de capital, oportunidades, educación, ni recursos intelectuales o culturales semejantes o equilibrados. Las sociedades latinoamericanas son inmaduras, en particular la mexicana es muy distinta históricamente y socialmente de las demás, es un caso particular, no es adecuado entenderla en los términos que las otras. La sociedad mexicana esta muy estratificada, lo cual conduce ya de por si a una transición accidentada, difícil o a un entendimiento precario de lo que la democracia es y representa. La lucha por el dominio y control del aparato estatal, ha conducido a una lucha exacerbada por el monopolio de la violencia legitima, lo cual deja a las formas y procedimientos democráticos en una etapa muy endeble y posiblemente fugaz.

Claro que es deseable una democracia ilustrada, que otorgue igualdades y ordenamientos claros. Que ofrezca certezas y propicie una calidad de vida decorosa, así como una economía que remunere a los distintos estratos del país. Sin embargo esto esta un tanto lejos de ser posible.

El autor nos habla del trabajo de Miguel Bazañes quién dirige el Instituto de Cambio Cultural en la Universidad de Tufts en Boston. Lo cual no esta lejos de lo que desde la década de los 50´s y 60´s hacían; en particular Almond y Verba, su obra más reconocida llamada Civic Culture, que después conoceríamos aquí con el mote de cultura política y que trae consigo todas estas teorías sobre la hechura, aplicación y desarrollo de políticas publicas, una respuesta que intentaba ser la alternativa a las tesis marxistas y pretendía explicar científicamente el sistema de valores que compartían las sociedades, la estima, el conocimiento y las expectativas de los ciudadanos sobre su sistema político y la democracia. En ese estudio por motivos de presupuesto estuvo incluido México, como parte de los países que se usaron como muestra: Estados Unidos, Inglaterra, Italia y Alemania. Sin embargo y por razones que desconozco no esta incluido México en el trabajo que realiza el señor Bazañes con su idea de que la “cultura importa” (Culture Matters). El argumento es que en las culturas existen dos sistemas de valores ideales. Uno los valores que propician la democracia y dos, los que no lo hacen. Con esto Aguayo intenta explicarse por qué la transición a la democracia no se ha concretado en México.

De 25 factores que componen el trabajo que viene realizando Bazañes, Aguayo toma 3, los que según él explican la carencia de una cultura que propicie la democracia en México. He de hacer notar que existe un abanico enorme de factores que actúan en contra de la democracia en mayor o menor medida y estos son matizados por las sociedades, la cultura y los procesos históricos que han vivido; y que en general la democracia en el mundo se encuentra sostenida bajo una muy delgada y tenue línea. Es decir, no existe una democracia real en el mundo, son patrones de conducta, procedimientos y formas, conjuntos de valores sostenidos en periodos de tiempo considerables los cuales otorgan o posibilitan condiciones de vida apegadas a lo que entendemos por democráticos, en todo caso hay poliarquías –consultar a Robert Dhal-, pero bueno, no nos desviemos del tema.

Dentro de los tres factores que ayudan a Aguayo a sostener su hipótesis se encuentra en primer lugar: La inpuntualidad, él dice que los mexicanos carecemos de puntualidad y los aspectos de tiempos y horarios fijados, no nos ajustamos a ellos, cosa que se puede ver reflejado en las acciones –pone él como ejemplo- de los perredistas y su impuntualidad en más de una ocasión y asunto. Si el propósito aquí es el de tener humor, bueno, su ejemplo es graciosito e irónico. Si de otro modo tiene un matiz de seriedad y cientificidad pues creo que nos hace falta una explicación más sustancial. La impuntualidad, los fenómenos del tiempo y la sociedad son complejos, pero amalgamándolo con su segundo punto, los tiempos y la puntualidad son parte de un sistema económico que compone procesos de distintas índoles, mientras más sofisticados, diferenciados, especializados, rigurosos o exactos tengan que ser, esos procesos impactaran las actividades y la cotidianeidad de la sociedad civil, es decir afectara su cultura en la manera como se relacionan los individuos entre ellos mismos y con las cosas.

México por más que lo deseemos no tiene un desarrollo, especialización o diferenciación en sus procesos económicos, productivos y financieros como lo tiene Inglaterra, Alemania o los Estados Unidos, y aun así, no se explica por éste motivo que la democracia no funcione o se vea frustrada. Haciendo alusión a que la democracia no es una receta estricta por la cual los países y sus sociedades deban transitar (todas) por el mismo camino, es absurdo pensarlo de ese modo. Ya cometimos ese error en décadas pasadas y los desarrollismos no explican ni nos dan la solución a los problemas que enfrentan distintas sociedades que pretenden transitar por el sendero de la democracia.

Aun así, el tema del tiempo es complejo y socialmente todas las naciones tienen distintas formas, mediciones y referentes que explican sus contextos, los cuales son múltiples, hay que ser cuidadoso, no hay que simplificar de esa manera y decir que la inpuntualidad afecta la democracia, sin duda es un defecto que hay que extirpar, sin embargo hay que se cuidadosos. Es como decir que la especulación afecta la democracia y en México hay mucha y muy nociva, pero hay que matizar.

El segundo de los factores a los que refiere Aguayo es la competitividad, en distintos aspectos, sí hay competitividad existe, pues, una “cooperación” entre los competidores para hacer lo mejor, pues éstos se ven orillados a hacerlo de tal modo que la competitividad nutre a la democracia. La competencia electoral, quiero pensar que a eso se refiere, favorece a la democracia. Pues sí es de éste modo y aun sí también estuviera hablando el autor de una competencia en términos económicos, no estoy de acuerdo del todo con esta idea. A la idea de que la competencia electoral beneficia a la democracia yo diría que no necesariamente, si bien debe haber condiciones en las cuales se aspire a ocupar un cargo y que el mejor de los aspirantes fuese el que obtiene tal puesto, sería una idea con cierta coherencia, sin embargo no es así.

Como ya lo apunte líneas antes, México se encuentra en una competencia exacerbada por el control del aparato estatal, lo cual lleva a los partidos políticos a luchas encarnizadas para obtener el control y los beneficios del puesto, no necesariamente porque sean los más adecuados para ocupar tal cargo. De esto ya hemos tenido bastante en al menos los últimos 27 años. No hace mucho nos pudimos dar cuenta que la competencia y el tratar de ofrecer lo “mejor” para la democracia, llevo a un delegado imbecil y corrupto (Juanito) a ocupar una de las delegaciones más importantes, pobres y con mayores recursos del presupuesto federal: Iztapalapa. Es evidente que el señor Juanito, el Partido del Trabajo y una tipa sospechosa de apellido Brugada, bajo el padrinazgo del extraño “adalid” de la patria AMLO hicieron una competencia y campaña electoral un tanto sucia, en la cual se terminaron burlando de la sociedad civil, todo por “el bien de la democracia y el pueblo”.

Aun sí fuese el tema de la competencia por el lado económico yo diría que esto esta lejos de ser así; en los Estados Unidos la competencia ni es perfecta, ni todos los competidores gozan de la misma información y oportunidades, no existe un libre mercado, ni es en los términos como la tecnocracia y sus cuestionables doctrinas lo quieren hacer ver. Por ejemplo, no nos hemos dado cuenta que las doctrinas neoliberales desde 1982 no nos condujeron a la riqueza y al crecimiento económico que prometían los desarrollistas en todo el mundo y que la clase política mexicana se tatúo tales doctrinas ¿no ha sido desde entonces el periodo de tiempo con más crisis y devaluaciones que ha sufrido el país y la calidad de vida de los mexicanos? Tal vez algunos bendecidos y buenos protestantes trabajadores que prosperaron y obtuvieron la buena venia de Dios puedan atacarme con furia y me gane su odio, pero ¿en términos generales no tenemos a más de la mitad de la población del país jodida o como les gustan llamar en los noticieros “en algún nivel de pobreza”? Ojo, la competitividad en estos términos no ayudará a la democracia, habría que hablar en qué sentido debe haber competitividad y qué podemos entender por tal cosa.

El tercero de estos elementos es la relación Iglesia-Estado, de donde surge la frase que antes mencione y que hace notar que en ninguna democracia avanzada la religion juega un papel significativo en la esfera cívica. Pues creo que nos debe decir el señor Aguayo y los de Culture Matters cuales son esas democracias o sociedades, porque hasta donde se el tema de la iglesia o religiones es importante para toda sociedad y esfera cívica, más aun en el contexto de los estudios de cultura política que se tocan aquí. Un ejemplo y en un país con una “democracia avanzada” como lo es EE.UU. el tema de la adscripción religiosa no es un tema menor, no hay un solo presidente en los Estados Unidos que haya sido agnóstico. Ni que decir de los últimos problemas que tuvo el presidente Obama por declaraciones de corte racial o las que lo llevaron a separarse de su iglesia y entrar en polémica con su antiguo pastor; mucho menos lo que sucedió con su antecesor G. W. Bush.

En los EE.UU. la política y la religión conviven muy de cerca, que se quiera interpretar de otro modo la cercanía de sectas, religiones, creencias y figuras político-religiosas es cosa que no debe engañarnos. Pues todos los movimientos sociales y civiles en los Estados Unidos y particularmente los de las comunidades afroamericanas tienen siempre un pastor o una figura espiritual involucrada. Claro en todas las sociedades tienen expresiones distintas, pero si que están presentes, habría que ver el caso de Italia, España, Inglaterra, Francia o Indía y las declaraciones o posturas que se asumen bajo éste aspecto.

Que es nocivo que gente perteneciente a la iglesia tenga una ingerencia importante en las acciones de los gobiernos y representantes políticos, si lo es, y habría que acabar con ellos, por cierto, cosa por demás complicada. En un país donde siempre han tenido una unión cercana como es el caso de México, resultan clave estas relaciones en muchos aspectos para la iglesia católica y un negocio importante para todas esas sectas protestantes y de otras índoles. Cuestión peligrosa, pues determina muchos de los valores y patrones de conducta bajo los cuales se conducen los ciudadanos o la esfera civil, más en un país con “minorías” étnicas bastas, con experiencias históricas y transiciones identitarias inconclusas. En efecto no ayudan a que cuaje un proyecto democrático en los términos que se ha querido implementar en México.

Pero tampoco podemos descartar que existan experiencias que propicien lo contrario. Es un aspecto que habría que revisar con detenimiento. En centro America existen muchas experiencias distintas tanto religiosas como políticas en este sentido. Finalmente no hay que olvidar que la iglesia es una sociedad civil dentro de una sociedad civil, la religión es una expresión política sustancial e intrínseca de toda sociedad desarrollada o no.

Me parece que los elementos que el señor Aguayo anota en su columna del periódico Reforma deben ser explicados con más detenimiento. Pues leídos de ese modo sólo conducen a conjeturas simplistas y peligrosas.

Sobre el articulo de Sergio Aguayo: www.sergioaguayo.org/articulos/2009/Aguayo_Piel_de_leopardo_30_12_09.pdf

Gracias por su tiempo.

INKEN DEAN

(DAHC)

Invierno de 2009